Lo no-visible de los procesos creativos

Lo no-visible de los procesos creativos

Cada vez somos más las que creamos contenidos en (y para) la red. Sabemos que detrás de las pantallas, de todo ese montón de pixeles de luz brillante que nos cansan los ojos y al mismo tiempo nos dan vida (conocimiento, reconocimiento, lecturas, confrontaciones, etc.), estamos nosotras. Si, tu y yo. Y lo que creamos juntas, también. Sabemos que nuestras historias, relatos, creaciones y demás son indispensables para que la historia deje de ser contada por los de siempre.

Hay algo que, aún sabiendo que nunca será lo mismo que compartir en cuerpo y humores, nos da la alegría para seguir caminando. A mí me la da. Y esto es porque nos sabemos juntas. Compartimos cosmovisiones, pajeos, creaciones, y en definitiva, nos inspiramos las unas a las otras. Como te he dicho más de una vez, además de que escribir (y crear) me salva (del sistema-hostil y muchas veces, de mí misma), que tu estés ahí es indispensable para que siga teniendo ganas de poner mis dedos encima de las teclas, y que a través de ellos (y de ellas, las palabras) consiga decirme.

Obvio que sabes, o bien de primer cuerpo o bien porque lo intuyes, que detrás de cada una de las creaciones que, dicho sea de paso nosotras generosamente ponemos a disposición (la mayoría de las veces de forma totalmente gratuita), se esconde un montón de curro no visible. Por aquí, quiero desgranar(te) algunos de los puntos que, si estas pensando esto que está tan de moda últimamente de “crear tu proyecto, o tu marca”, estaría bien que supieras, y que sino es así, igualmente siento necesario que sepas para darle el valor que tiene.

El chispazo (en la ducha, o paseando, o mientras hablo con Compas)

En mi caso, (y te hablaré de los procesos de escritura porque los de la pintura son muy diferentes), la idea sobre lo que quiero escribir nunca asoma cuando el cursor parpadea en la hoja en blanco del LibreOffice. Suele llegarme en momentos en los que he de dejar todo y apuntar el titular. Entonces, ya tengo el título.

Puede parecer que la idea ha venido del cielo, que es magia o cosas así, sin embargo, la realidad es que siempre, viene de días (semanas o meses) de estar dándole vueltas a algo en concreto. En mi caso, nunca es algo ajeno, teórico o alejado de lo cotidiano. Diría que (casi) siempre tiene que ver con los procesos que voy acuerpando y caminando. Entonces, ‘La Idea’ llega después de conversaciones en relación al tema con diferentes compas, escribiendo en mis escritos, o cuando varias piezas que parecían aisladas se fusionan en un (maravilloso) eureka!

Que la llama prenda (siéntate y teclea)

Con el titular en la cabeza (y/o en algún post-it de estos que siempre tengo a mano), llega el momento de ver si las pocas palabras que contiene un título, dan de sí como para hacer una hoguera que de calorcito. Una vez oí que la escritura es básicamente re-escribir, y aunque de primeras no uso mucho este consejo (la mayoría de las veces parece que mis dedos vomitan palabras), son horas las que paso dándole forma al texto, eligiendo los subtítulos (adoro crear los subtítulos) y mirando si las frases y en general el texto, tienen sentido. Concretamente El sentido que siento que tiene que tener (trabalenguas!).

Cuidar de la hoguera (maquetación y corrección)

Después de las correspondientes horas de tecleo, de que la cosa diga algo que merezca ser leída, y si puede ser que aporte también algo “nuevo” (aquí la menda procurando tener a raya a la exigencia-extrema), llega el momento de la corrección. En mi caso, y dado que soy mucho de faltas de ortografía (no se si será porque, como dice mi ama, soy bilingüe o porque de siempre los acentos me dan toda la pereza…), mi querida Compa I, con su vista de lince azul cielo y un compasivo amor que acoge cualquier tilde que me haya salido volando, me lo corrige. (Desde aquí un gracias enorme, por esto, y por tanto, Rubis <3).

A continuación subo el texto al blog y lo maqueto, pongo los títulos en el tamaño que corresponde, escojo las etiquetas y las palabras clave para que el algoritmo vaya sabiendo que aquí estamos, pongo un resumen y…. encuentro la foto-dibujo-ilustración que, para mí, es parte imprescindible de ser buscada con mimo para que la “obra final” quede como quiero que quede. Esta parte no suele ser sencilla, siempre procuro que las imágenes tengan detrás personas con valores similares a los que yo quiero transmitir. Aún y todo, es también un momento bonito en el que encuentro nuevas ilustradoras o compas haciendo cosas muy lindas y que son de inspiración.

Que el fueguíto llegue a ti (newsletter y comunicación)

Cuando el post esta listo y programado para ver la luz, me pongo con la newsletter. En este texto (más breve pero normalmente intenso) procuro trasladar a quien me lee de dónde nace el escrito de manera más personal y cercana. Además de que ahí, en ese espacio al que tengo tanto respeto porque va directamente a tu buzón de correo, recopilo y comparto información (y recursos) que han sido imprescindibles para el proceso de ese texto, y al final del todo, pongo el listado de eventos, formaciones o historias varias en las que me ando. Esto suele traer copia-pega de links, recopilar carteles y subirlos etc. en definitiva, otra maquetación más.

He de confesarte que, aún habiendo pasado ya 6 años (en abril!) de que inicié este camino, el día en que he programado todo y que por tanto sé que vas a recibir la newsletter y el post, sigo poniéndome nerviosa (los nervios también son un trabajo para este cuerpo que cada día más aprecia la calma). Este proyecto nació (y sigue siendo) un juego, mi juego, pero como te he dicho en alguna ocasión es un juego muy serio, que aunque no tenga (de forma directa) dinero de por medio, es un compromiso conmigo misma y contigo, que me hace tener muy presente que hay cosas (muchas cosas) que no se compran (ni se venden) con dinero, como por ejemplo, el compromiso con una misma.

Apagando las llamas (y dejando las brasas encendidas)

Normalmente el proceso termina cuando publico el escrito en el FB (no me suele dar tiempo para ponerlo, todo lo kuki que me gustaría en IG, por tanto no lo pongo). Después llegan los comentarios en el blog, y a veces, también emails en donde me contáis cosas bonitas y/o que me conmueven… en cualquier caso, llegan las muestras (que tantísimo atesoro y que tan importantes son para que mi propia llama no se apague) de cariño y que me hacen saber que el mensaje ha llegado a algunos cuerpos-realidades.

Hay algo en todos los escritos que publico que pretende mantener una llama conjunta, es decir, que no sean focos aislados. Por esto, una y otra vez suelo volver a lo que escribí, y procuro mantener el juicio a raya porque no siempre me gusta como expresé algunas cosas. Sin embargo, para mí, lo importante de todo esto, es que lo que hago aporte algo a la forma de vivir que tanto necesitamos. Juntas, acuerpando teorías desde los más oscuros abismos o desde los cielos más soleados, creando herramientas para destapar aquello que lleva demasiado tiempo así y, en ultima instancia, generando una “nueva” (renovada) cosmovisión en la que, en definitiva, lo no-visible (como el ciclo menstrual, la economía feminista, los abismos,…) tenga el lugar que merece, y que merecemos (y queremos) que tenga.

Si te apetece, me encantará leer cómo son tus procesos creativos, y sobre todo, lo no-visible que, demasiadas veces, es invisibilizado por nosotras mismas, quitándole valor, o por el propio sistema al que le viene mejor que todo esto no se cuente para que sigamos siendo esa emprendedoras auto-explotadas que viven para currar, y para “ser alguien”. Yo ya soy alguien y tú también. Que no se nos olvide 🙂


*La lustración de este post es de Marla Freire: «Menos musas, más creadoras»

Nuestros coños no son el problema

Nuestros coños no son el problema

Si me has leído antes, sabrás que hay un lugar en el mundo que ha cambiado mi Vida. Mi cosmovisión de la realidad se ha ido modificando durante estos casi 3 años en los que he tenido la maravillosa oportunidad de participar (y continuar haciéndolo) en la primera comunidad sobre ciclo menstrual de Teach E. (Soy1Soy4.com). Es un lugar en medio de ninguna parte y a la vez, una poderosa red que vamos creando y que ya da varias vueltas a la Tierra. Lugar seguro en el que la experimentación es el centro mismo, el de cada una de nosotras, en el que con nuestros balbuceos hechos palabras, vamos al encuentro de las Otras.

 

Hagamos un akelarre

El año pasado decidimos y nos coordinamos para trascender lo virtual y ponernos Cuerpo. Fue un viaje mágico a tierras pirenaicas en el que nos compartimos en carne y humores y este año, hemos vuelto a hacerlo. Hoy, aún me pellizco pensando si ha sido un sueño y me doy cuenta de que no, de que ha sido una realidad contenida, cuidada, llena de oxitocina, conversaciones que me van a dar para meses de reflexión y abrazos que van a perdurar en mí para siempre.

Mujeres haciendo Historia, conjuntando realidades diversas con el único fin de compartirnos. Abrazando nuestros límites y dando rienda suelta a nuestras capacidades. Abiertas a lo que acontece, dispuestas a poner nuestros corazones en el centro y a crear en colectivo una de las resistencias más reales de las que haya participado antes. La resistencia de los Cuerpos con Vulva, de las heridas aireándose, de los límites que son vulnerabilidad en directo y que hacen crecer nuestras alas, del más feroz de los akelarres posibles.

 

No somos excepcionales

No. No lo somos. Quizá, lo único extraordinario sea que todas sabemos que estamos heridas, nosotras y nuestras ancestras, y que vamos sabiendo que desde ahí, desde nuestros más oscuros abismos, es desde donde podemos construir los valles más verdes que jamás hayamos imaginado, en donde por fin, descansar juntas. Llenos de húmeda vegetación que emana vida, con grandes paredes de piedra caliza por donde si es necesario escalaremos juntas y en donde además, se nos ha regalado la experiencia asistida y amorosa que entre platos veganos y sonrisas alegres se nos ha hecho tangible en el albergue y en nuestra querida anfitriona R. (si me lees, infinitas gracias por todo).

Han sido 4 días. Aunque en realidad, a mi hoy, en esta resaca post aquelarre me han parecido 4 meses. Talleres casi improvisados, descubrimientos entre juegos, magnificas cuevas con forma de coño y conspiraciones sangrientas, risas en cada conversación, algún que otro momento de crisis en el que el cuidado es lo único importante y muchos procesos en relación que han sabido que este lugar creado en colectivo es agua fresca de mar en donde confirmar que esto que me pasa, no me pasa solo a mí.

 

Los cuerpos (sin cuerpos) de la represión

La última mañana nos ocurrió algo tan surrealista que merece este artículo. Nos quedaban unas pocas horas juntas y por fin salió el sol como la más brillante invitación de que la playa era nuestro destino. Consensuamos ir a una que nos pareció salvaje y nos dispusimos a la correspondiente excursión de bajada a la misma. Casi 20 minutos de descenso en donde la brisa ya nos indicaba que el mar nos estaba esperando. Llegar y desnudarnos, sin titubeos, sintiéndonos en Casa, junto a esta familia elegida.

Todas se fueron a bañar y me regalaron la postal más bella que podía ver. Brujeres(1) riendo y jugando con olas, con sus carnes al aire y con el agua del mar recorriendo sus cuerpos divinos. Me quedé enamorada por unos minutos, sentípensando en la fuerza subversiva que tenía aquella acción, reflexionando sobre como aún sin tener esa intención, aquello era un regalo que (también) le estábamos dando al mundo.

Observamos algunos otros cuerpos desnudos y nos regocijamos en este acto tan simbólico que es el nudismo. Comimos frutos secos mientras le dimos forma a cómo nos volveríamos a encontrar el año siguiente. Y entonces, dos agentes del cuerpo sin cuerpo realizaron el descenso correspondiente para (intentar) reprimirnos:

  • Buenos días. ¿Son ustedes de aquí?
  • No, no, que va….
  • ¿Y de dónde son?
  • Bueno… ¡De muchos sitios!
  • Venimos a informarles de que hemos recibido llamadas porque esta playa no es nudista.
  • O.O

 

¿Llamadas? ¿¡EN SERIO?! Ya… sisisisisii, que el problema más grande que social-mente tenemos y el que merece ser ‘controlado’ es que un grupo de mujeres haya decidido desnudarse en una playa salvaje… Claro… No señoro agente (ni la persona que llamó, ni todas las que pueden pensar esto), el problema no son nuestras vulvas desnudas, es la limitación de sus ojos para ver esa escena en la que la libertad se mezcla con la brisa salada para dar lugar a la belleza mas visceral y auténtica que pueda encontrarse. Nuestros cuerpos desnudos ponen en evidencia los límites propios de quien no quiere verse y la energía que emanamos juntas, huele a revolución alegre desde la otra punta del mundo.

En medio de todo esto, Playa Medusa (que siempre esta conmigo y creo que ya hasta nos comunicamos telepaticamente) nos regaló este texto con el que nos invita a que la vida descanse: Oración por un Cuerpo.

Para mí, llegar al nudismo ha sido un viaje de años y años de pequeños pasos, un proceso paralelo a conectarme conmigo y a ir desnudándome de carnes para dentro. El valor de alcanzar nuestras libertades (siendo estas un poderoso equilibrio entre nuestras limitaciones y nuestras capacidades), de hacer de una vez por todas lo que nos sale del coño, es subversión auténtica, y esto es lo que esta policía sin cuerpo pretendía reprender en nosotras…. Y mire señor agente, ¡Pues va ser que no! Nos pondremos las bragas, pero no conseguirán que abandonemos esta tierna y feroz revolución.

 

Fui sin expectativa ninguna a este viaje mas allá de encontrarme con las Compas y compartir, y he vuelto con la poderosa sensación de lo necesarios que son los activismos que cada una realizamos día a día con nuestros Cuerpos y Vidas, y de lo imprescindible que es que nos vayamos encontrando, porque las mujeres juntas molamos mucho.


(1) Mi querida I. siempre me regala palabras perfectas

*La imagen: el Camarín de las Vulvas (El arte rupestre de la cueva de Tito Bustillo)

Economía Feminista (construyendo puentes)

Economía Feminista (construyendo puentes)

Como puedes ver AQUÍ, estoy dedicando una parte de mi proyecto a trabajar/estudiar/ensayar la Economía Feminista o ‘Economía de los Cuidados’. Son varias las personas que me han preguntado: ¿Por qué ponerle ese apellido ‘Feminista? ¿Qué relación tiene esta perspectiva de la economía con vivir en cíclico? La verdad es que mucha más relación de la que podía imaginar. Aquí te lo cuento.

(más…)

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies