En el primer artículo relacionado con este temón que te traigo (lo lees aquí), te contaba como la situación que estamos viviendo no para de restringirnos “cosas” y en consecuencia de restringirnos (quizá debe de ser así, no lo sé, no lo tengo claro, pero este no es el tema de este post…)

Con esto, algunas de las conquistas por las que llevábamos años caminando (sobre todo) por senderos feministas, han quedado relegadas a otros planos. Algunas, a planos totalmente invisibles, dado que a.c. (antes del covid) tampoco eran lo que podríamos decir de gran prioridad para el sistema. Y con El Miedo suspirándonos en nuestras nucas, podría hacer que las perdiéramos para siempre.

Sin querer ser tremendista ni dramática, y con el objetivo de no perder (más) y no perdernos (más), creo que poder compartir nuestras estrategias en la creación de posibles-Posibles es una opción para seguir viviendo, y si puede ser, incluso bien-viviendo.

En esta segunda parte te comparto algunas de las revelaciones/acciones concretas que estoy practicando. A ver si te sirven, a ver si te ves en ellas y a ver si nos compartes más. Porque la imaginación y la creatividad (y las ganas de seguir creando un mundo más tierno), siguen en nosotras, y deseo que también en ti.

 

Mejor compartir, que dar tips y las no-novedades

No soy mucho de tips ni de consejos. No creo ser nadie para dártelos. Sin embargo lo que me gustaría es proponerte un compartir. Yo te comparto los míos por aquí y tú me compartes los tuyos en los comentarios. ¿Te parece? 🙂

Ah! Si eres de las que en tiempo pre-pandémico ya hablabas de estos temas, seguramente no te parezcan muy novedosas estas ideas. Sin embargo, al menos en mi caso, todo me está resultando mucho más urgente. Y por tanto, lo que nos propongo es accionar(las), provocar(nos).

 

Algunas (de mis) revelaciones y otras re-revelaciones

  • Rutinas a mi favor (tiempos energía, acciones,…) ¿Qué haces en un día? ¿Cuánto tiempo dedicas a cada cosa? ¿Cuánto tiempo dedicas al nuevo frente llamado Covid? (Mantener esto presento, por ejemplo con la herramienta del Mapa del Tesoro, siempre es bien).
  • Menos información y más estrategias. Menos noticias catastróficas y más inspiraciones-creativas. ¿Cuál es la información de la que te estas nutriendo? ¿De qué medios? ¿Sobre qué hablan? (A mí, cuando necesito desconectar de todas-mis-movidas me están salvando los podcast de humor (feminista) como: ‘¿Puedo hablar!‘ o ‘Deforme semanal ideal total).
  • Conexión con las emociones. Porque recordemos, que las emociones son políticas, y crear (nuevas) estrategias para que estas estén presentes y sean visibles (a pesar de las mascarillas), sigue siendo muy importante. (¿Reconoces tus emociones? ¿Sueles hablar de ellas? ¿Con quién? ¿Qué te cuentan últimamente? Aquí tienes este artículo en el que te hablo de Ellas).
  • Registro de ciclo. Ejem… ¡que te voy a contar! Es probable que tu ciclo se haya visto modificado por la situación estrogénica que estamos viviendo. Quizá sea momento de volver a registrar (Tienes 3 artículos en mi blog para (re)comenzar la aventura. Por aquí accedes al primero y puedes seguir desde aquí con la saga).
  • Atender deseos y necesidades. El poder de saber cuáles son tus Decesidades. Si ya no está disponible la forma en que hacías algo, busca otra, pero no apagues el deseo (o la necesidad) de llevarlo a cabo. (¿Qué cosas hacías antes que ahora no puedes hacer? Hazte una lista y proponte opciones o alternativas factibles).
  • Menos hablar del covid, y más hablar, acoger e intentar transitar nuestros miedos. ¿Tienes la sensación de que todo conversación deriva en Covid? (Quizá darle un tiempo concreto y prohibir hablar de ello después puede ser una estrategia que te funcione. Yo la ando probando… y bueno, nos va bastante bien).
  • Menos (muuucha menos) ciudad y más naturaleza. Si puedes, conéctate todo lo que puedas con los árboles, los pájaros, el monte, la playa… (Yo estoy sintiendo verdadero alivio cuando decido dejar el asfalto e irme a pisar tierra y a oler las hojas secas).
  • Menos planes, pero más cuidados. Sip, ya no podemos hacer tooooodo lo que hacíamos antes. Sin embargo, quizá sea el momento de poner más atención, cuidado y cariño en eso que si hacemos. Los cuidados están por resignificar y redefinir, y para esto, las prácticas concretas que puedas desarrollar (y después compartir), son pasos hacia la revolución de la Ternura feroz 😉
  • Menos mente y más cuerpo. Yo lo estoy necesitando mucho. A ratos la mente se me satura. Y bajar al cuerpo, respirar, hacer Taichi, pasear, bailar, acariciar… están siendo una verdadera salvación.
  • Menos capitalismo y más economías críticas. Estamos atravesando una profunda crisis (también económica) que seguramente (siento el pesimismo) no ha hecho más que empezar. Reforzar los proyectos que ya funcionan de otras formas, hacer una apuesta por consumir lo local y lo cercano, bajo mi punto de vista se torna prioritario. (Aquí tienes un texto que escribí sobre lo Km.0. Infórmate, seguro que más cerca de lo que crees tienes personas transitando estos caminos críticos y transformadores).

 

Como te decía al principio, con este texto deseo que no olvidemos lo que se está perdiendo (lo que estamos perdiendo), sobre todo para que seamos capaces de “sustituir” nuestras prácticas sociales y que no gane el Homo- Economicus-indivi-dua-listo que están intentado re-instalarnos. Ya teníamos software molones instalados. Que nos había costado años (des)programar. Quizá estaban en modo Beta, pero estaban. Ahora creo que es momento de encontrar la actualización. Y para esto, necesitamos creatividad e imaginación. ¿Las ejercitamos juntas? ¿Qué más Posibles-posibles estás practicando/activando/experimentando? ¡Cuéntanos, porfa!

 


*La ilustración es de Niki de Saint Phalle.