Tengo una amiga que siempre me pregunta si descanso lo suficiente. ¿Lo suficiente? ¿Cuánto será esto? Es verdad que ya no descanso ‘como antes’. Ya no descanso ‘cuando toca’. De un tiempo hasta parte, procuro vivir en cíclico (procuro, si, estoy aprendiendo), y con esta perspectiva, los tiempos de descanso se mueven (también) al son de mi cuerpo. Puede que un domingo me pase muchas horas creando, pensando, ideando, y puede también que si un lunes viene la Menstru, me quede medio tirada todo el día.

Vale, si, sé lo que estas pensando: ‘el poder organizar mis tiempos es un privilegio’. Soy consciente. No es siempre así del todo, aunque sé que voy recorriendo el camino que decidí, y entre otras cosas, este poder organizar mis tiempos llegó por medio de decisiones trascendentales que no fueron fáciles (y con las que estoy encantada).

Tener tiempo para descansar es un privilegio en este mundo lineal, loco y que pasa por encima de los cuerpos. El caso es ¿cómo podemos hacer para arañar estos tiempos y traerlos hacia nuestros cuerpos y nuestros (auto)cuidados? ¿Cómo podemos acompañarnos también en esto? ¿Cómo podemos inspirarnos para recorrer estos caminos que nos lleven de vuelta a nosotras?

PRODUCTIVIDAD

Según Wikipedia la productividad: «Es la relación entre la cantidad de productos obtenida por un sistema productivo y los recursos utilizados para obtener dicha producción. También puede ser definida como la relación entre los resultados y el tiempo utilizado para obtenerlos: cuanto menor sea el tiempo que lleve obtener el resultado deseado, más productivo es el sistema

Este obtener resultados ‘mayores’ en tiempos ‘menores’ nos lleva por caminos estresantes, angustiosos y que nos dejan fuera de nosotras (y de nuestra condición cíclica) todo el tiempo, incluso a veces, en eso que llamamos ocio. ¿Lo sabes bien, verdad? Si, yo también. En mi caso, la cíclicidad ha modificado mis tiempos productivos, la propia percepción que tenia sobre ‘productividad’ y con ello voy aprendiendo a gestionar este run-run mental de querer hacer siempre más es menos tiempo.

Esto comenzó a ocurrir cuando hace un tiempo me di cuenta de que soy capitalista. Wikipedia dice que «es lo que designa al agente económico que posee o controla los medios de producir riqueza«. (A esta frase podríamos darle mil vueltas y sacarle bien de jugo viendo por ejemplo qué significa esto de ‘agente económico’ o cómo es esto de ‘producir riqueza’). Y también apunta que: «Ser capitalista en este sentido originario no implica necesariamente ser partidario del sistema económico y social denominado capitalismo; mientras que posteriormente capitalista ha pasado a ser utilizado como epíteto que designa al defensor de la ideología del libre mercado.» Con lo que incluso si vamos a la raíz, y a la primera frase, podríamos hablar de capitalismos (en plural) considerando el significado que para cada cual tenga esta palabra

El caso es que hace un tiempo me coloque la etiqueta para ver cómo era la cosa en mí, para ver cómo me siento con esto, para serme honesta y sobre todo, para re-significar esta palabra. Y es que sí, el capital mueve mi vida porque sin él no podría comer, es el medio de supervivencia de todas (o casi) y aunque no me enorgullezca, aún no se plantar una lechuga (y que crezca). Así que, si o si necesito dinero para vivir y esto, me convierte en capitalista, y es que además me considero una agente económico que produce riqueza, ¿o no?

También me di cuenta de que la relación que tenia con el dinero iba mucho mas allá (o mas acá) de lo que imaginaba. Y desde aquí, es desde donde sigo trabajando en el segundo pilar de ‘Viviendo en Cíclico’, que como sabes, es un ensayo (y casi un pensar en alto) sobre la perspectiva que nos da la economía feminista (y todos los satélites-conceptos relacionados) y cómo encaja esto con nuestro ciclos. (Mas preguntas que respuestas, si, es lo que hay).

Desde este ‘estar capitalista’ en donde me encuentro, mi apuesta, mi perspectiva, el camino que quiero recorrer es el de integrar esto en mi vida teniendo una relación ‘sana con el dinero’, manteniendo el enfoque de que el dinero es un herramienta, algo neutro, que tiene un valor físico y un valor emocional en mi vida, y lo más importante, encontrando alternativas para que en el centro de mi vida no este el capital. (Pronto, seguiré tirando de este hilo, porque tenemos abismos interesantes para sumergirnos por aquí. Si te interesa curiosear por la mirilla, aquí tienes un minuto de vídeo-regalo sobre decrecimiento).

PREGUNTAS-LLAVE

Siguiendo con esta propuesta de re-significar y corporalizar esto de la productividad, aquí tienes algunas preguntas que me hago para darme un poco de luz en este tema que nos puede resultar oscuro y complejo:

  • ¿Qué es para ti productividad? ¿Cuándo te sientes ‘productiva? ¿Haciendo qué? ¿y con qué te sientes no-productiva?
  • ¿Produces lo suficiente para vivir ‘la vida que merece ser vivida’ (sea esto como sea para ti)? ¿Más? ¿Menos? ¿Por qué?
  • ¿Cuánto sería para ti lo suficiente?
  • ¿Cuales son los patrones familiares en relación a la productividad que has vivido?
  • ¿A más tiempo de trabajo remunerado, más productiva es una?
  • ¿Consideras productivos los trabajos de cuidados? ¿Por qué?
  • ¿Consideras productivo el descanso? ¿Por qué?
  • ¿Cuanta de tu productividad es remunerada y cuánta no? ¿Te sientes bien con esto?
  • ¿El beneficio económico es el resultado de cuan productivas hemos sido?
  • ¿Qué otros factores/resultados miden en tu opinión la productividad?
  • ¿Cómo seria una productividad ‘cuidada’? ¿Existe esta posibilidad?

 

Si ya has realizado el registro de tus ciclos, (o si estas en ello), te invito a que prestes atención a esto de la ‘productividad’ para que veas cuales son las formas de producir que tienes en cada fase y hacia donde diriges tu fuerza productiva, también a que reflexiones activamente sobre lo productivo del descanso (sea esto como sea para ti) en cada una de estas. Si algún día tienes dudas de cuan productiva has sido, puedes hacer un listado detallado de las acciones que has realizado y ver a que tipo de producción corresponden estas (¿Hacia ti? ¿hacia otrxs? ¿hacia quienes?…).

Estas preguntas son para repensar juntas. No existe Un camino, ni tampoco El camino. En realidad no hay una productividad ‘adecuada’, aunque sí rascamos en el tema (que es mi invitación con este post), probablemente vayamos viendo como es esta ‘productividad’ en nosotras  y en nuestros cuerpos (teniendo en cuenta lo aprendido) para así ir poco a poco equilibrando y creando puentes.

Pronto segunda parte, en la que te contaré los caminos que voy atisbando (y recorriendo) en esto de llegar a un equilibrio con mis ganas de hacer, sin dejarme arrollar y sobre todo, sin correr detrás de algo que no se bien donde me lleva.


? Si lo sientes, si te late, escríbeme y cuéntame como es esto en ti. Estoy investigando a fondo el tema y necesito feedback, vivencias, opiniones… Te estaré muy agradecida ?.

? Imagen: Pintura realizada por mi con sangre menstrual. Puedes ver más pinturas en el apartado GALERÍA.


En que me ando…?

✔Hoy a la tarde estaré en la ‘Hernaniko Emakumeen Etxea’ haciendo un Menstru-Encuentro (será en euskera). Si quieres que hagamos uno, aquí tienes mas información de las propuestas que he preparado.

✔Mañana por la tarde, 24 de febrero, estaré con mi Compa J. en Orio, vamos a facilitar una reflexión colectiva sobre nuestros cuerpos. El taller lo organizan Orioko Xaltxerak. Hemen daukazu informazio gehiago, pinta ederra dauka jaialdiak!

✔ LASTER!

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