En el anterior post (Economía Feminista y Cuerpos (Parte 1)) me quedé  reflexionando sobre: ¿Dónde están los cuerpos? Y hoy, pretendo ofrecerte alguna respuesta-balbuceo-ejercicio para que puedas llevar estas reflexiones a lo más cercano que tienes: tu propio cuerpo-vivencia y tu día a día.

¿Seguimos otro tramo de viaje-aventura hacia algún otro puerto?

[¿Sabes por qué me motiva tantísimo este tema? Porque sé que estamos caminando de un árido paisaje-modo-de-organización llamado capitalismo, a una verde y nutritiva realidad que yo imagino como Isla Ternura. ¡El viaje sin duda está mereciendo la alegría! ]

 

LOS CUERPOS AL CENTRO

Desde diferentes movimientos oímos esto de “Los Cuerpos al centro”, nosotras mismas en Ara!Gorputz (asociación para la investigación y difusión de la ginecología autogestiva) lo usamos como lema añadiéndole que estamos cansadas de ser periferia.

El caso es que esto resulta abstracto sino es algo a lo que estamos atentas TODO EL RATO. Todo el rato, insisto. En cada acción, cada gesto, cada relación, cada empleo, cada trabajo. Always, que se dice in english (que siempre queda muy cool :p). Porque si no, es probable que el tren-de-alta-velocidad-sistema nos arrolle y sea Cuerpo de quien nos olvidemos, volviendo a ser esa cabeza con manos que salen del cuello que se nos impulsa a ser.

¿Cómo (comenzar) a organizarte de forma cíclica? ¿Cómo estar (más) atenta a Cuerpo?

No te propongo una obsesión (si eres un poco Control Freak, como yo, puedes proponerte esta observación de ti misma con el modo juego activado, con la mirada curiosa de la niña que también eres), sino más bien una forma de que de veras, en la práctica, en el día a día de tus acciones, el Cuerpo este presente y a poder ser en el centro:

  • Mírate desde ‘afuera’. Cómo caminas, cómo te sientas, si te escondes, si ocupas más/menos lugar del que te corresponde, también cómo hablas, si permites los silencios y cómo los llevas, qué piensas de ti misma y de lo que te rodea…
  • Observa las emociones y lo que estas te indican. Recuerda, no hay emociones «buenas» ni «malas», los movimientos que te surgen en el cuerpo son pistas que quieren decirte algo. Procura escucharlas y con esto, escucharte. Si te interesa el tema puedes leer el artículo: Emociones y ciclo menstrual (Parte 1).
  • Estate atenta a los cambios físicos y/o fisiológicos en el día a día. En los procesos de salud-enfermedad, menstruación-ovulación… (¿Te acuerdas del manifiesto que escribí de que El ciclo menstrual es resistencia (anti)capitalista?)
  • Prevé los eventos, citas, acontecimientos… en los que intuyas que tu Cuerpo tiene el peligro de fugarse a (o de que lo manden más hacia) la periferia. Procura crear estrategias que te acompañen a estar (más) atenta de ti misma.
  • Analiza las relaciones que tienes y mira en cada una el lugar en el que está tu Cuerpo y si los procesos (físicos, emocionales…) que vives tienen espacio (o no) con cada una de ellas.
  • Saber y tener bien presente SIEMPRE que al ser mujer* eres leída como un Cuerpo de segunda. Con esto, es probable que haya determinados lugares en los que las ganas de desaparecer, de hacerte pequeña, de huir, aparecerán con más fuerza (por ejemplo, los bancos, lxs ginecologxs, y todas esas construcciones que de base están hechas para ellos). Idea estrategias para estos casos, y si son colectivas, mejor.
  • Si eres un Cuerpo menstruante, todo lo anterior se expresará de diferentes maneras según la fase en la que te encuentres. No es lo mismo caminar por la calle en Preovu o en Premen, ¿verdad? (¿Cómo van los registros?)

 

¿DESEA ACTUALIZAR EL MAPA DEL TESORO A SU VERSIÓN 2.0?

¿Recuerdas el Mapa del Tesoro? ¿Lo tienes por ahí? ¿Lo estas usando? (Me encantaría que me contaras sobre esto, es una de las herramientas que más difundo y re-pienso). En él, tienes marcadas todas esas estrellas-frentes que conforman el universo que es tu vida. Es la cartografía que te muestra donde inviertes tu tiempo y energía, ahí ha de estar todo aquello que exista en tu realidad.

Y con esto de ‘Poner el Cuerpo en el centro’ te propongo volver a cogerlo y realizarle la actualización 2.0 que le corresponde (y que te mereces) y que se cita con la siguiente pregunta: “¿Dónde está mi Cuerpo en cada uno de esos frentes que conforman tu Vida?”. Por ejemplo, ¿tiene tu cuerpo (y los procesos que te acontecen) lugar en tu empleo? ¿Puedes hablar de ellos? ¿Se te toma en serio?… Y con tu familia de origen, ¿puedes compartir como son tus emociones?…

Puedes utilizar el sistema de asteriscos, por ejemplo del 1 al 5. En el que 1(*) es “Mi cuerpo (y mis procesos) es (son) inexistente(s) y tengo espacio siquiera para hablarlo” y 5 (*****) es “Mi cuerpo (y mis procesos) esta(n) siempre presente(s) y son acogidos”. Después, puedes reflexionar el por qué de esta puntuación, haciéndote preguntas cómo estas:

  • ¿Cómo de presente me gustaría que estuviera mi cuerpo en este ámbito de mi vida? ¿Por qué? ¿Cómo puedo ir hacia ahí? ¿Hablando más de los procesos que me acontecen? ¿Cómo podría hacerlo? ¿Con quién? ¿Tengo alguna persona aliada en ese frente para hablar de estos temas?…

*RECUERDA que esto es un proceso vivo, en el que revisando los asteriscos podrás ir creando estrategias para poner el Cuerpo en el centro en cada uno de los frentes que conforman tu Todo.

 

IMPORTANTE: NO OLVIDARSE DEL “OTRX” CUERPO

Porque de poco sirve estar atentísima a una misma, sino atendemos (también) ese otro cuerpo (o esos otros cuerpos) con el/los que me estoy relacionando.

Recuerda, la Vida que merece ser vivida ha de ser tanto individual como colectiva. O todas la vivimos, o no sirve.

 

¡Te leo encantada en los comentarios! Cuéntanos cómo es tu realidad, y que lugar tiene tu Cuerpo en los diferentes ámbitos 🙂


*La ilustración de este post es de Sastraka