Como puedes ver AQUÍ, estoy dedicando una parte de mi proyecto a trabajar/estudiar/ensayar la Economía Feminista o ‘Economía de los Cuidados’. Son varias las personas que me han preguntado: ¿Por qué ponerle ese apellido ‘Feminista? ¿Qué relación tiene esta perspectiva de la economía con vivir en cíclico? La verdad es que mucha más relación de la que podía imaginar. Aquí te lo cuento.

⚠️ Eiiiiii, MUY IMPORTANTE: Sé que ‘Economía’ suena aburrido, tedioso y ajeno, así que antes de empezar te prometo que este artículo será ameno y cercano. Nada de palabras rebuscadas ni términos complicados. Cero tonterías que hagan que esto parezca complejo.

Lo primerísimo….

Es importante que tengamos en cuenta que todos los Cuerpos estamos atravesados por el lugar en donde habitamos, somos seres permeables y en constante relación. Entre otras muchas cosas, estamos atravesadas por la cultura, la ciencia, la religión y por supuesto también por la economía. ¡OJO! Yo te hablo (hoy y siempre) desde lo que a mí me atraviesa siendo una treintañera Europea y blanca, que además de estar siendo consciente de las opresiones, también voy viendo los privilegios.

¿De dónde viene la palabra Economía?

Seguro que lo primero que viene a tu mente al escuchar la palabra sean ideas como: dinero, números indescifrables, porcentajes imposibles, señores con corbata que dicen cosas grandilocuentes y una larga lista de productos financieros que no hay por donde agarrar. Pues te diré, que ‘Economía’ viene de la conjunción de ‘oikos’ y ‘gnomos’, que en griego clásico significan ‘casa’ y ‘conocimiento’ respectivamente. Por tanto, originalmente vendría a significar “la organización de lo doméstico”. ¡Qué lejos ha quedado esto de la realidad, ¿no crees?!

¿Qué es la Economía Feminista?

La Economía Feminista (EF de aquí en adelante) es una mirada crítica al actual sistema capitalista en el que nos habitamos. Además este mundo en el que movemos nuestros Cuerpos es: Neoliberal, especista, clasista, machista, heteropatriarcal, xenófobo, capacista, colonialista… y un montón más de cosas que sostienen las desigualdades actuales (y cada vez mayores). Tal y como dice Amaia Pérez Orozco (una de mis referentAs para desarrollar esta mirada) a toda esa conjunción de palabras de ahí arriba podemos denominarlo como ‘Esa Cosa Escandalosa’ (KAKA de aquí en adelante (un poco de humor es bien ?).

Por tanto, la EF es una forma de mirar a KAKA para ir abriendo brechas y haciendo girar la rueda en otra dirección. Necesitamos nuevas perspectivas, nuevas palabras capaces de nombrar nuevas realidades, ya que por inercia (y por intereses) nuestra forma de mirar a KAKA es principal y aprendida-mente capitalista.

Yo soy de dibujos para comprender las ideas, esta metáfora del iceberg me ayuda mucho a ver el panorama completo :

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

⬆️En la parte de arriba de esta imagen puedes ver lo que se hace visible: la esfera pública, los mercados financieros, y toooodo eso que de forma esencialista se viene llamando Economía. Aquí, descansan plácidamente el PIB (producto interior bruto), las empresas, los mercados de valores, y todo lo que tiene que ver con el capital.

⬇️En la parte de abajo esta TODO lo demás. Toda esa parte que desde la parte de arriba prefieren que se mantenga invisibilizada o incluso hacen esfuerzos para que así sea: la vida privada, las reproducciones, los hogares, etc…. Y especialmente todos los miles de cuidados que hacen falta para que lo de arriba parezca que funciona o que se sostiene sin más.

 

Por esto, la EF también viene llamándose Economía de los Cuidados. A mí, me gusta recalcar que ‘cuidados’, además de ser toda la parte práctica de producción y reproducción de la vida: todo el trabajo práctico relacionado con el hogar, cuidar de las criaturas, de las personas mayores o de las personas con alguna disfunción, también es el sostén emocional, con su correspondiente depuración y limpieza a este nivel, de las personas que trabajan de manera remunerada en ‘la parte de arriba’.

Da la casualidad, de que durante toda la historia hemos sido (y somos) las mujeres las que hacemos (muy muy mayoritariamente) los trabajos de ‘la parte de abajo’ y que además, desde la década de los 70 en donde la mujer se incorporó al mercado laboral, somos muchas las que tenemos jornadas de trabajo dobles o incluso triples.

En resumen,  el foco capitalista esta puesto arriba y la idea primaria de la EF es hacer visible todo lo de abajo, poniendo la vida y los cuerpos en el centro y prestando especial atención a considerar que estas dos partes pertenecen a un mismo sistema/mundo, que sino atendemos equitativamente, llevan a reproducir una y otra vez: la división sexual del trabajo, la violencia machista, la monetización de la vida y en última instancia, la idea de que el fin último de la Vida es el dinero, el consumo y la acumulación.

Tanto la EF como el Eco-Feminismo tienen en común una idea fundamental y muy importante para comprender esto. Como bien dice Yayo Herrero (otra de mis referentAs por excelencia)…

“Las humanas y los humanos somos radicalmente interdependientes y radicalmente ecodependientes”.

Esto significa que nadie puede sobrevivir durante toda su vida sin ser cuidadx por otra persona, y que sin las condiciones óptimas que el planeta nos proporciona para que la vida sea posible, aquí no quedaría nadie, y yo no estaría escribiendo esto.

Fichas para un puente en construcción…

Nada mejor que palabras concretas que funcionen como fichas para ir creando este puente que aún está por construir, y el cual es importante que pensemos y repensemos juntas. Aquí tienes algunas ‘piezas’ que a mí me sirven:

El hombre champiñón o BBVAH: Dícese del hombre que llega a su empleo remunerado desayunado con fundamento, descansado entre sabanas limpias, con la mente despejada y que tiene como única misión, producir para obtener de ello una remuneración monetaria. Podría parecer que llega a dicho empleo como un champiñón, los cuales crecen en la tierra sin mucho más que la llegada de la espora. BBVAH serían las siglas de Blanco Burgués Varón Adulto Heterosexual (y sin disfuncionalidad alguna), que en gran mayoría, son los pobladores de esa parte de arriba del iceberg y parece que son las únicas formas de vida que merecen ser sostenidas.

Decrecimiento: Teniendo en cuenta que tanto nuestros cuerpos como el planeta mismo somos entes limitados, ¿como nos han hecho creer que podemos crecer y crecer sin ninguna limitación?. Según Herrero, el decrecimiento es la única vía por la que continuar, y será por las buenas o por las malas. Como ella pone encima de la mesa, para sostener la forma de vida (consumista) que actualmente tenemos en Europa harían falta 3 planetas como el nuestro. Ser conscientes de lo que necesitamos para la Vida sería el primer paso para observar si necesitamos lo que consumimos.

La Vida que Merece ser Vivida: Frase acuñada por la Red de mujeres Mesoamericanas en resistencia por una vida digna, la cual hace referencia a esa Vida que esta más allá del dinero y del consumo. Y que plantea una de las preguntas mas interesantes en este camino: ¿Cuál es es la Vida que merece ser vivida?

Decesidades: Conjunción de las palabras ‘deseos’ y ‘necesidades’. Con esta unión de palabras se pretende poner ‘al mismo nivel’ lo que ambas palabras suponen. Seguro que en tu vida encuentras muchas mas necesidades que deseos. ¿Pero quién marca la linea entre ambos términos?

 

Como estas comprobando, ¡esta mirada da para mucho!

Hay cientos de certezas cuestionables y un montón de incertidumbres por resolver. Por mi parte y siguiendo con esta investigación/vivencia que me emociona, continuaré escribiendo sobre cómo este tema atraviesa a otros muchos (que a la vez también me atraviesan): ciclo menstrual y alternativas a los productos desechables, banca ética y otras formas de responsabilizarnos de nuestros dineros, cooperativas de servicios sin ánimo de lucro, grupos de consumo que van naciendo aquí y allí…  

Transitar del capitalismo hacia otras formas será un largo camino y necesitará de todo tipo de cuerdas, puentes, barcos, hilos, piraguas, y muchas ideas nuevas para desterrar a las viejas. Para mi está siendo un camino apasionante, con muchas puertas que se abren y otras que se cierran definitivamente. Me da una nueva perspectiva para mirarme y para mirar a mi alrededor, también para poner mi Cuerpo en el centro, mis ciclos y fases y sus correspondientes desecidades, para tener presentes los cuidados (en toda su extensión), para mirar qué consumo, para observar dónde tengo colocado mi dinero y qué se hace con él, y sobre todo para preguntarme y reflexionar cada día sobre cual es la Vida que merece ser vivida.

Somos parte de esta sociedad/mundo en la que habitamos y hay pasos que podemos ir dando que aunque puedan parecernos pequeños, en realidad, ya son la construcción de este (estos) puente(s).

?Por aquí te dejo la página ‘Eco-recursos’ en la que estoy recopilando propuestas practicas para transitar del capitalismo hacia otras economías. La puedes ver AQUÍ y si tienes alguna otra, ¡mándamela! Esta sección está en constante actualización (y esto es tremenda noticia).

?Si quieres seguir escarbando, desde AQUÍ accedes al vídeo-artículo en el que ‘La Padrina’ ? (mote cariñoso que me han puesto en la comunidad Soy1Soy4.com) te cuenta más sobre todo esto. En este vídeo también encontrarás información sobre cómo poner en orden tus finanzas en el matrix-financiero-capitalista, ya que considero que en este proceso de transición es importante analizar cual es tu relación con el dinero y con los bienes materiales, y desde ahí, impulsarnos con las herramientas necesarias para que los cuerpos menstruantes nos re-apropiemos de lo que es nuestro, sin que nos roben ni un solo euro.

Quizá todo esto pueda parecerte una utopía: la visibilización y gestión equitativa del iceberg completo, el fin de las desigualdades y de las violencias, ese mundo nuevo en donde quepamos todas, esa Vida (tierna y alegre) que merece ser vivida… A mí a veces también me lo parece, entonces como dice Eduardo Galeano, decido seguir caminando ?

“La utopía está en el horizonte. Camino dos pasos, ella se aleja dos pasos. Camino diez pasos y el horizonte se corre diez pasos más allá. Por mucho que camine nunca la alcanzare. ¿Entonces para qué sirve la utopía? Para eso, sirve para caminar.”

 


Eiii (te lo digo susurrando): Si andas por Tierras Norteñas (Euskal Herria), el próximo día 26 de octubre jueves, a las 18:30, estaré hablando de todo esto en Lakaxita de Irún dentro de unas jornadas sobre economía(s), llevo además un ejercicio práctico que a mí me puso el mundo patas arriba. ¿Nos vemos allí? Tienes más info, aquí.