Autoexplotación: No lo haga(mo)s

Autoexplotación: No lo haga(mo)s

Es sabido que el sistema-Patrix en el que vivimos está basado en la explotación, sobre todo para que la acumulación de los famosos BBVAHs (u Homo Economicus, esos mitos que habitan la parte de arriba del iceberg de las opresiones) no deje de suceder.

También y como muy bien sabemos, todas-todes les demás, (sobre)vivimos realidades precarizadas en esos abajos, con varios empleos remunerados (al mismo tiempo), con trabajos diversos (a veces no visibles y en cualquier caso, no visibilizados) y otra serie de quehaceres (proyectos propios, formaciones, quedadas, amistades, compromisos…) con los que a veces, además de ser explotadas, llegamos a auto-explotarnos.

El “¡Tu puedes!” esta a la orden del día y no olvidemos que es un lema capitalista orientado a que estés como estés, sigas produciendo.

 

Entusiasmo: Gasolina para el alma (que puede explotar)

La marca personal, el proyecto propio, el alzar la voz aquí o allá, el decirnos para existir esta de moda. Surfeando esta ola estoy yo misma. Esto, es una maravilla para nosotras, tanto a nivel individual como colectivo. Porque nos da bizipoza (alegría de vivir en euskera) y porque ya era hora de que nuestras voces (y vísceras) sean nombradas y escuchadas. Podríamos decir que en muchos casos esta gana-fuego nos arde dentro y necesitamos expresar lo que sentimos, lo que sabemos, lo que hacemos. Y hacerlo hoy en día es relativamente fácil gracias a, como dice Remedios Zafra, nuestras habitaciones propias conectadas (al menos, las que tenemos el privilegio de tenerlas, habitaciones propias e internet, digo).

Transmitir este entusiasmo que nos da hacer/decir algo (con el compromiso hacia una misma que esto implica) es sin duda algo ilusionante, que conseguimos (en gran medida) a golpe de click, pero que sin embargo, lleva implícitos un montón de trabajos de los que, a menos que seas una profesional del tema (o sea que antes de emprender (como odio esta palabra por cierto…) por tu cuenta ya te movías en el mundillo), normalmente no somos capaces de ver (y menos aún de hacerlo con anterioridad).

Al tiempo de arrancar un proyecto nuevo, y después de la fase clásica del “enamoramiento”, según mi propia vivencia y en la de proyectos que acompaño, existen 2 posibles devenires. Uno: acaba la época de subidón, los trabajos no demasiado “recompensantes” se convierten en rutinarios, la burbuja estalla y termina el asunto (llega el fin del proyecto). O dos: comienza lo que muchas estamos sufriendo y que podríamos nombrar como “la auto-explotación que nos mantiene vivas y existiendo, y al mismo tiempo nos hace ir patinando en la vida”.

El iceberg de tus trabajos y empleos

Como sabes uno de mis totems (y con el que mi cabeza sigue haciendo boom!) es el famoso iceberg de la economía feminista. El otro día lo miraba y observaba que si colocamos los frentes en donde invertimos tiempo y energía en él, apreciamos que arriba (en la zona privilegiada) está el (o los) trabajo(s) remunerado(s) o empleo(s), y abajo, en la zona que sostiene esta cima, tendríamos todas esas otras proyectos-trabajos-ocios-relaciones que son fundamentales para que lo de arriba se sostenga (o sea, sintamos/tengamos una vida más allá del empleo, que manda narices el tema…) y que sin embargo no siempre les hacemos el caso que deberíamos.

Como si de los trabajos de cuidados a nivel global se tratará, en nuestra propia realidad-iceberg, y teniendo en cuenta que organizamos nuestra vida en torno al empleo, abajo, estarían las acciones que nos cuidan a nosotras mismas. Que nos dan (algo de) ilusión y esperanza. En esas aguas subterraneas, estaría también ese proyecto propio en el que estoy centrando este texto. ¿Sabemos que es lo que pasa con esa parte que sostiene, verdad? Básicamente, precariedad de tiempos-energías e invisibilización.

 

Eso que da tanta alegría (y que también cansa): Ilusión y Trabajo(s) en tiempos de pandemia

Desde el comienzo de este proyecto supe que la perseverancia, mi propio proceso de “profesionalización transformadora” y los tiempos-energía dedicados a los quehaceres del proyecto, serían los grandes retos para mantener esta barquita-proyecto a flote. Y así esta siendo.

Es una negociación constante entre un montón de factores. Uno muy determinante es qué acciones concretas desarrollo para el proyecto, como escribir, leer, compartir, preparar talleres, etc. otro muy potente (y que me trae infinitos y cíclicos dolores de cabeza) es el uso que doy a las redes sociales virtuales y procurar que no sean ellas quienes me usan. Sin embargo, siempre me topo con la siguiente pregunta: ¿Una existe si deja de publicar en redes sociales virtuales durante un tiempo?

Hay vida más allá de las redes sociales virtuales. Lo sé (teóricamente) aunque aplicármelo, me trae de cabeza.

En estos últimos ciclos me he sentido profundamente cansada. Se me han acumulado proyectos, y algunos han dado más complicaciones (y trabajo) de lo que imaginaba o preveía. Me pasa ciclicamente y ahora a todo se le suma el factor-covid. Por lo que me he sentido autoexplotada. Intentando escribir sin ganas, publicando por publicar y lo mas grave, yendo a algún encuentro presencial sin un ápice de ilusión. Aquí me salto la alarma.

Los efectos de la pandemia llamada covid son grandes, pesados y con muy poca oportunidad de despresurizar-nos. Ya no hay fiestas, ni quedadas espontaneas, no hay abrazos que avivan la chispa, ni excursiones a la provincia de al lado. La vida esta cansina, y si a esto le sumamos unas exigencias internas tan tremendas como las que nos impone el tinglado capitalista-productivista, pues una de repente arde en lo que era su cálido fuego-ilusión.

Estrategias para resistir a la autoexplotación (no arder y cuidarnos):

No soy de tips. Lo sabes. Sin embargo, me suele gustar acabar los post con ideas que a mí me están funcionando (y que además esta genial que me recuerde). Aquí tienes algunas:

Midiendo tiempos-energías: Así como sabes cuanto tiempo te lleva(n) tu(s) empleo(s) remunerados, se igualmente (o más) honesta con el tiempo que tienes para dedicarle a tu proyecto, y procura ceñirte a esas horas. No por estar más tiempo sentada frente a la pantalla todo ira mejor.

-No vas a forrarte: No nos engañemos, teniendo en cuenta lo que cuesta ser autónoma (y los gastos de impuestos y gestoría asociados que conlleva), ¿Cuántas de las Compas que tienen un proyecto propio viven de los ingresos que este les genera? Es probable que combinar varios curros sea la maldición de nuestra época. Asumamos-lo y dejemos de pensar que hay sitio para todas en la cima. Dejemos de querer/creer ser un BBVAH. Sobre todo porque nosotras no queremos que haya cima.

-Existir más allá de las redes sociales-virtuales: Considera bien donde compartes tus contenidos y porque lo haces ahí. En estos tiempos de clicks y likes, a veces, no somos conscientes de que estamos regalando nuestro más valiosos saberes (y horas) a las grandes corporaciones de siempre.

-No solo de ilusiones vive la mujer*: Estate siempre atenta a la remuneración económica que te dan los trabajos por los que te contratan. Procura siempre que se valoren tus ideas y tus procesos de creación. Es maravilloso ponernos compartir saberes, sin embargo, esta siempre bien considerar que si nos dan para llenarnos la tripa, es mucho mejor.

-Más allá del dinero: Observa también esas cosas no-remuneradas pero que tanta vida te da tu proyecto. Hazlas visibles, compártelas! Necesitamos nuevos modelos de ser profesionales más allá de títulos, dinero, status-quo y demás movidas viejunas.

-Ciclicidad, siempre ciclicidad: Cada fase tiene sus potencias y sus límites. Pon estas de tu lado. No siempre estamos en el mood de crear, ni de compartir. Estar atenta a como danzas con tu ciclo es siempre (siempre) fundamental.

-Respira y di no: No por más hacer ni correr, llegaremos más lejos ni antes. A mi aún me cuesta mucho decir no, sobre todo cuando lo que me ofrecen me apasiona (me pasa mucho). Pero en esto de ser honesta conmigo (y con el proyecto), descansar (en todas sus modalidades posibles) ha de ser prioridad si no quiero hacer(me) campo quemado.

Y tu ¿alguna otra idea que te funcione en esto de encontrar ese (imposible) equilibrio entre la ilusión y los trabajos para currar gustosamente y sin auto-explotarte?


*La ilustración de este post es de (la siempre inspiradora) Paula Bonet.

Inspiraciones 2020

Inspiraciones 2020

Si, si, sii, no lo vamos a negar a estas alturas: Ha sido un año extraño-raro-atípico-terrible-novedoso-confrontante-creativo-………………… (ponga usted aquí su adjetivo favorito). Podríamos estar rato definiendo la cantidad de emociones y vivencias que hemos tenido. Seguramente como cada año, pero con el punto extra-pandémico.

En cualquier caso, la vida (ojalá la Vida) ha seguido su curso. La primavera confinada dio paso a un verano justito, y después de un otoño nuevamente lleno de restricciones, el invierno avanza sin celebraciones masivas, y bueno, todo es extrañamente-extraño.

Sin embargo (eso, joe!… que me lio), la Vida sigue, y como cada año (si te los perdiste aquí tienes el post de Inspiraciones 2017, aquí el del 2018 y aquí el del 2019) , este también ha sido un año llenito de inspiraciones. Y por aquí vengo a compartirte los recursos que para mi han sido nutrición, calor y salvavidas. Espero ansiosa a que en los comentarios me compartas los tuyos, si?!

 

📻🎧PODCAST/CANCIONES/AUDIOS

Este año ha sido un tiempo de muuuuuchos audios. Algunos me han emocionado a lagrimilla suelta, otros me han hecho reír a carcajadas y algunos más me han llevado hasta las ondas más hondas. Aquí están los más top:

  • Deforme semanal ideal total. Podcast de Isa Calderón y Lucía Lijtmaer, con el que me meo. Son un par de sarcásticas llenas de cultura de la güena, que repasan temas (feministas) de total actualidad y se ríen de todo el mundo. También de ellas misma, claro!
  • ¿Puedo hablar!. Aunque no soy tan fan (aún) de Perra de Satán y de Esnorquel como de Isa y Lucía, este podcast también me ha sacado del bucle (rabia-tristeza-pandemia) más de una vez este año.
  • (de eso no se habla). BRU-TAL. ¿Tu también has oído alguna vez la frase del título de este podcast de la boca de algún familiar?. Además de los temas, la delicadeza y el cuidado de este podcast hace que sea simplemente delicioso. Te lo recomiendo mucho.
  • MOMSter, radio diario monstrual. No es cosa nueva que me encante escuchar a Erika, verdad?! Aquí tienes el podcast en el que ha estado poniéndose Voz este 2020.

Dos temones tan lindos como profundos…

  • «Que no, que no» (Rozalén): Esta canción me transporta. Me hace recordar-me lo importante de los límites para mi propio (auto)cuidado. «Que si no me sale del corazóóón, voy a aprender a decir que no….»
  • «Que duela» (La Mare): «Y si tiene que doler que duelaaaaaaaa…». ¡Como me gustan las cantautoras feministas!

De estrellas y (coño)entrevistas…

  • Este año he estado especialmente atenta a las estrellas y los planetas, y he escuchado horas y horas de los maravillosos audios de Paloma Todd (Luna de Abril). Astróloga que conjunta la astronomía y la mitología desde una cuidada perspectiva feminista.
  • Si te apetece escucharme hablar (en euskera) sobre lo que hacemos en la asociación Ara!Gorputz, AQUÍ tienes esta entrevista en Hala Bedi Irratia para el programa «o no será» recién salidita del horno.

 

👩🏻💜REFERENTAS

Amo-adoro sumar mujeres inspiradoras a mi lista, sobre todo porque seguirlas de cerca es orgásmico para mi mente. Durante estos 365 días he descubierto 3 nuevas joyas:

  • Cristina Morales. Jefa de las palabras y de la confrontación más anarca. Esta escritora tiene una capacidad infinita para poner encima de la mesa los temas más delicados con una convicción y un arrojo tremendamente inspiradores. Puedes verla AQUÍ, o también AQUÍ.
  • Jule Goikoetxea. Podría intentar presentártela, aunque creo que es mucho mejor si te dejo ESTA charla (titulada «Crisis del sistema») en la que comparte reflexiones con Amaia Pérez Orozco.
  • May Serrano. He tenido el gusto de hacer un encuentro con ella y de darle un abrazo hace poco. Me encantó la cosmovisión que ofrece (también) del Climaterio. Si no sabes de que va el tema, AQUÍ puedes leer sobre ella y sobre su trabajo.

 

🎞🎥DOCUS

Aunque únicamente te traigo uno, este docu en euskera (con subtítulos en castellano) es muy top:

  • Zauria(k) (Heridas): El proyecto Herida(s), es un documental que trata sobre la locura, los malestares y la salud mental desde una perspectiva feminista.

 

📔📖LIBROS

Dejo este apartado para el final, porque este año apenas he leído libros. Durante unos meses he tenido el clásico «Mujeres que corren con lobos» de Clarissa Pinkola Estés en mi mesilla, y durante el verano me sumergí en los textos de Haraway, concretamente en su obra actual de «Seguir con El Problema». Esta mujer me parece fascinante, aunque no terminara el libro, me dejó mucho en/desde lo que seguir reflexionando.

Ha sido mas bien el tiempo de la edición y de echar muchas horas en el nacimiento de nuestro-Libro. ¿Qué aún no has escuchado hablar de él? jejejeje. En ESTE artículo te lo cuento todo sobre el proceso de gestación, y si quieres acariciarlo en tus manos (o si ya lo tienes y quieres compartir-nos tus sentipensares), puedes contactarnos en esta dirección de correo: desmontando_he@riseup.net. Ah! Y AQUÍ una entrevista de radio que nos hicieron a Belén y a mi para el programa «Nosotras las personas».

Y para acabar (lo que me esta gustando venir a hablar de nuestro libro =)) aquí ves la portada y la contraportada de: «Desmontando al Homo Economicus. Postales desde Isla Ternura«:

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


*La foto de este post es mía. De un sitio que ha sido especialmente inspirador-salvador este 2020.

DAI: El libro. ¡Nuestro libro!

DAI: El libro. ¡Nuestro libro!

2 Compas (Belén y yo). Unos textos compartidos que comienzan como balbuceos. 3 años de proceso. 2474 km de distancia (física) entre nosotras. Infinitos e incontables minutos de audio. Varios procesos personales tremendamente complejos entre medias. Una pandemia que nubló la noticia de que finalmente, sería publicado. Alrededor de 300 hojas de manuscrito. Y unas ilustraciones (y una cuidada maquetación) de Lucía, que embellecen cada párrafo y cada una de las hojas.

Todo esto (y el viaje que proponemos entre las letras-imágenes), es el DAI, nuestro libro, que verá la luz (y será acurrucado en tus manos, si quieres) a finales de noviembre de esta rarísimo 2020. En este post te cuento la historia de esta nuestra-Criatura-libro:

 

La semilla llega a tierra fértil

“Desmontando al Homo Economicus” (que es como se titula El libro en cuestión), nace de un encuentro fugaz (muy fugaz) entre Belén y yo. Mi querida Medusa aterrizó y volvió a despegar, desde el pequeño aeropuerto de nuestra bahía, en poco más de 24 horas. Sin embargo, aunque breve, la semilla se nos sembró dentro, entre otras cosas porque ya existía una tierra fértil que deseaba dar Vida, abonada con muchos audios, escritos y cursos compartidos que realizamos en modo Tandem. Fue como si ambas, estuviéramos esperando ese abrazo, para permitirnos abrir nuestras vísceras y volcar nuestra humilde sabiduría-acuerpada en algún lugar.

Abrimos una carpeta ubicada en alguna nube entre Suecia y Euskal Herria. Algún rinconcito-Ternura acogió nuestros sendos pajeos. Creamos una base, unas raicillas que agarraron con fuerza. Y de ahí, los textos fueron cogiendo orden, consistencia y sobre todo, alegría. Porque sí, Compa, te confieso que este proyecto-proceso, además de confrontación y (re)mirarnos algunas-bastantes cosas, me ha dado mucha mucha alegría.

 

La plantita, el agua y el abono

¿Recuerdas cuando en el cole plantábamos una lenteja en un bote de yogur? ¿Recuerdas lo que sentías cuando, entre algodones, asomaba la Vida? Los meses pasaban. Belu y yo seguíamos escribiendo en los huecos que conseguíamos rascarle al productivismo de nuestras realidades multitarea.

Durante estos años que ha durado el proceso, hemos surcado algunos charcos. Si hay algo que caracteriza la escritura de este libro (además de la distancia física), ha sido el no poderle dedicarle todo el tiempo que nos hubiera gustado. Sin embargo, ambas hemos estado dispuestas a revisar nuestras diferencias (porque amamos nuestras semejanzas), y esto, ha nutrido la tierra fértil con el abono de nuestras propias mierdecillas.

También hay muchísima agua fresca de muchas fuentes-inspiración. Compas-inspiradoras que antes de nosotras (o al mismo tiempo), conspiraron en uno u otro ámbito por los que navegamos en los textos.

 

Las ramas van creciendo

A medida que los textos crecían y crecían, vimos la necesidad de poner estructura, por lo que optamos por dividir la creación en 3 partes: El DAI (que es el acrónimo que utilizamos para referirnos al libro) comienza con la problematización de lo que consideramos (e invitamos) a de-construir, analizando detenidamente las partes de este océano inmenso que llamamos cultura o sistema. En esta primera parte observamos como el Homo Economicus (mito-metáfora que es el hilo conductor) tiene metidas sus sucias manos en todas las partes de nuestra realidad, desde lo más micro, hasta lo macro. Visibilizando como todo esto, es profundamente político y afecta a nuestras cotidianidades.

Después de un par de capítulos de transición, proponemos un montón de ejercicios y prácticas concretas para ir destripando el bicho, el HE, para ir sacando esas asquerosas manos de nosotras, de nuestras cuerpas-realidades. Y por último, planteamos algunas pistas de cómo caminar hacia esa Humana Socialis que soñamos ser.

Entre medias, un precioso relato (si, no voy a andarme con falsas modestias, es precioso y punto) acompaña la propuesta de este desmontaje, en el que contamos la historia de dos lindas viajeras que llegan a la tierra desde un planeta lleno de Vida (y hasta aquí puedo leer).

 

Las flores

Cuando ya teníamos bastante estructurado el tema y cuando nos dimos cuenta de que nuestros textos-inocentes podrían ser un libro, contactamos con una ilustradora-amiga (Lucía Calvo) para ver si le apetecía participar en el proceso. No teníamos mucho más que ofrecerle que la ilusión de participar en un proyecto conjunto que pretende tocar las vidas, rascar en las inercias del alma, para que juntas, tengamos una (nueva) hoja de ruta por la que seguir caminando hacia la ternura feroz.

Ella aceptó, y nos pusimos muy contentas. Creemos que las ilustraciones (y la cuidada maquetación) que acompañan los textos, son las flores que dan color, son la creación que lo completa, son el idioma no-escrito tan necesario para pararse a respirar.

 

El arbolito

La vida no cesa si está bien enraizada, y para cuando nos quisimos dar cuenta, teníamos un montón de capítulos que latían por ser leídos por Otras.

Creímos terminar el montaje en enero del 2020 (yo nunca siento que esté terminado, y creo que hasta que no lo tenga en las manos, pensaré que quedan cosas por agregar). Realizamos un dossier con el índice y varios fragmentos y nos dispusimos a dejar volar nuestra (asustada) criaturita. Fue la segunda editorial (Zambra-Baladre) la que, con palabras preciosas, nos dijo «SÍ». No olvidaré nunca aquel día, fue justo el día anterior a que nos confinaran por el covid, un primaveral 12 de marzo.

Desde entonces, hemos pasado meses de revisión y edición. También nos han hecho un prefacio y un prólogo maravillosos. Lucía ha terminado las ilustraciones y poco a poco se va cerrando el círculo.

 

Seamos Bosque, somos bosque

Ya no queda mucho para que llegue a nuestras manos. Ya está todo dispuesto. Además, ya he visto el fetichismo que tenemos con los libros, ya he acogido a mi impostora diciéndole que no soy escritora, que simplemente soy ensayista de mis procesos, que juntas somos creadoras de obras que pretenden dar Vida en medio de tanto caos.

Recuerdo cuando la editora nos dijo que publicarlo no era el fin, que nada terminaba, sino que era el comienzo. El círculo no se cerraría porque esto es una espiral. Un escalofrió me recorrió entera. Nada antes me había parecido tan cíclico como este proceso. Parece terminado y recién comienza.

Esto que proponemos es un punto de partida (más) para la que quiera agarrarlo, para la que desee contenerlo entre sus manos-tripas, para la que decesite un anclaje tierno y una deconstrucción cariñosa. Deseo que una de estas seas tú, porque nos necesitamos Bosque, con nuestras raíces abrazadas y acuerpadas, con las copas moviéndose bien alto alzando la Voz. Enraizadas ferozmente en nuestros cuerpos, queriendo desde aquí, ir al encuentro de esa Otra que nos está esperando.

 

Nosotras parimos esto para todas, todes (y también todos) lxs que deseen sacarse de dentro al fastidioso Homo Economicus: ese mito-muerte que nos han inoculado, eso que debemos ser para que la rueda patriarcocapitalista continúe con esas inercias-dolorosas instaladas en nosotras. Apostamos por un tiempo-nuevo, por formas de relacionarnos nuevas, que partan de la alegría, del cuidado y de la ternura. Y nos encantaría que de las brechas que están asomando, nazcan un montón de nuevas plantitas-árbol que sigan alumbrando el mundo-cultura-sistema-realidad que deseamos y que nos merecemos.

 

“Desmontando al Homo Economicus” (de Belén y Enara, ilustrado por Lucía) pronto estará en la librería de tu barrio (siempre he tenido ganas de decir esto ^^).


*La ilustración del post es una de las ilustraciones (maravillosas) del libro realizadas por Lucía Calvo (Lulumka).

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