Lagartija

Lagartija

Lagartija

que muta (también) entrañas

Premen día 25. 8 de septiembre del 2019

 

¿Cuántas veces he mutado de piel? (a mis 35 diría que ya han sido unas cuantas)

¿Acaso me creo una lagartija? (me gustan los reptiles y su instinto de supervivencia)

¿Cuántas heridas traspasan de una a otra capa sin poder hacer nada para evitarlo? (la piel es lo más superficial y al mismo tiempo, lo que me de-limita)

¿Cuántos duelos me quedan por hacer? (estoy segura de que no puedo contarlos)

¿Y cuantas mutaciones con cada uno de estos? (¿quizá tantas como ovocitos me queden dentro? …seguramente muchas más)

 

Trabajo, hago terapia, lloro, preparo talleres,

me río, bebo cerveza, descargo, escribo, me ilusiono, paseo, me deshincho…

Estrógenos arriba y abajo, progesterona que viene y va.

 

Y todo, vuelve a comenzar de nuevo.

Incluso aunque esto sea una ilusión macabra,

porque nunca,

nunca, seré “nueva”.

 

No habrá segundo parto,

aunque me partiré cientos de veces.

No habrá segundas oportunidades,

porque siempre,

algo me recordará que “sigo siendo yo”,

que esa «otra yo» no existe.

 

Tecleo por y para “modificarme”,

en pos de una serenidad calmada y muy viva a la que aspiro.

Dentro me habita un caos de ceros y unos a los que pretendo dar sentido.

Y orden.

Como si fuera un sencillo y a la vez muy completo software que puedo (des)cifrar.

Un algoritmo hormonal alocado

al que se le suma (o resta) un tiempo (limitado) y un entorno (muy) cambiante.

 

Fantaseo con ese delete que me dé la posibilidad de eliminar aquello que ya no me sirve.

Sueño con ese sobre-escribir que me deje teclear ese código que aún es balbuceo,

sacarlo de mis entrañas para no sentirme nunca más abandonada,

ni rechazada.

Me doy cuenta de que no existen estas teclas en el hardware-cuerpo.

No las hallo dentro,

y fuera, tampoco hay cacharro que me permita encontrarlas.

 

Re-escribir(me) viviendo(me) de formas “otras-nuevas”,

arrancándome a tiras la piel que no cae sola.

A ratos con el mimo de quien ama la pared que limpia,

en otros, con el racarraca de quien intenta que un grano deje de picar.

 

Muto en cada ciclo,

Y lo se teóricamente,

Porque, entre otras cosas,

un ovulo muere,

y algo de mí lo hace con él.

 

En lo práctico, en lo emocional,

todo se torna más complejo,

y no hay quien entienda el jaleo de fórmulas, errores y con ello posibilidades,

que me asaltan, en las que me convierto.

 

vida-muerte-Vida.

 

Morir y matarme entre metáforas,

hacerlo con el cariño que estoy aprendiendo a tener(me).

Enterrarme, incinerarme,

y ser ceniza en la que nuevas flores brotan.

 

Otra vez, cada vez, en cada ciclo,

también en cada nueva etapa de la vida.

Incluso aunque eso de ser nueva me resulte uno de los engaños a los que sucumbo,

por el que me dejo sucumbir.

 

Quiero fantasear (una vez más),

imaginando que soy una lagartija que cambia de piel,

y de entrañas.

Sabiendo,

que en ellas guardo los recuerdos de la que fui,

esos que me han construido,

y que me construyen cada vez que repto,

y que ahí, en lo más hondo de mi misma,

es (también) donde engendro el futuro en el que seré, nuevamente,

una lagartija.


*El dibujo de este post esta realizado con (mi) sangre menstrual. Si quieres ver el resto de obras-juego, puedes acceder a LA GALERÍA.

Emociones y ciclo menstrual (Parte I)

Emociones y ciclo menstrual (Parte I)

Hace poco he descubierto la importancia que tiene poner atención en las emociones. A nivel teórico lo sabía hace mucho, sin embargo han sido (y están siendo) diversas situaciones personales (tipo tsunami) las que me están poniendo en jaque para que atienda con mucha (mucha) más persistencia y detenimiento lo que acontece en mi (intenso y a ratos muy caótico) mundo interior.

Estarás conmigo en que durante un (solo) ciclo menstrual transitamos muchas emociones. Saber qué siento, cómo me siento y dónde están ubicadas en mi cuerpo es de vital importancia para poder seguir trabajando en esto de: “cómo ser un cuerpo menstruante sin morir en el intento”, o pronunciado de una forma un poco más optimista: “cómo vivirme siendo un cuerpo menstruante acogiendo (todo) lo que siento”.

 

Los tres cerebros

¿Pensabas que tenías un cerebro, verdad? ¡Pues mira, en realidad son 3! Hace unos días he realizado un Taller (bueno, lo que en nuestro Grupi hemos denominado Pintxo-pote temático, que viene a ser colectivizar saberes mientras nos tomamos unas cervezas el viernes a la tarde. (¡Por cierto, I. y M. sois unas jefas!) sobre el eneagrama (si no conoces esta herramienta aquí tienes un buen link para acercarte) y una de las cosas que más sorprendida me ha dejado ha sido que según la personalidad imperante que desarrollamos, actuamos (primeramente) desde una de las 3 partes de nuestro maravilloso cerebro triúnico[1].

Aunque hablemos de 3 partes, todas están conectadas entre sí funcionando como un ente único. De forma muy resumida, está el reptiliano (que se encarga de la supervivencia y se expresa por medio de impulsos), el límbico (responsable de las emociones asociadas a las vivencias que tenemos) y el neocortex (encargado de los pensamientos sistemáticos y lógicos). ¡Todo este pack de posibilidades interconectadas es fruto de nuestra evolución!

 

El cerebro límbico y el patriarco-capitalismo

Seguramente alguna vez hayas oído esto de que “las mujeres son emocionales y los hombres racionales”. Sin duda es una frase cargada de machismo que en mi opinión, lo único que hace es perpetuar el sistema patriarcal y dicotómico en el que vivimos, donde lo racional sigue siendo leído como “lo más” y lo emocional aún tiene la carga de “eso que te pasa por las tripas a lo que es mejor tirarle arena encima y olvidarte”.

¿Será acaso que al hombre económico[2] le han «extirpado» el cerebro límbico y es por esto que no puede sentir lo emocional? ¿Será que pensaban (y pensamos) que cuánto más alejadxs de nuestras emociones estemos, más conectadxs con nuestro neocortex, y por ende, más y más productivxs somos? ¿Será que algunas emociones no son leídas como productivas y ha sido mejor alejarnos de ellas (y al mismo tiempo de nosotras y de lo que sentimos)?  Al fin y al cabo, son unas cuantas décadas de impulsarnos a ser un homo economicus, el cual entre otras cosas, se define como 100% de racionalidad y 0% de emociones.

¡Todxs tenemos emociones, y éstas atraviesan absolutamente todo lo que hacemos en nuestra vida!

Estar en contacto con nuestro mundo emocional y ser capaces de tomar decisiones también desde ahí (de la misma forma que lo hacemos con nuestra racionalidad sin que a nadie le sorprenda) es imprescindible para construir realidades en las que los cuerpos, y los procesos (emocionales) que vivimos, tengan el lugar que merecen. Porque nuestras emociones SON, están y nos afectan (¡Y menos mal!).

 

La rueda de las emociones

No hay emociones buenas ni malas. Estas “únicamente” son la reacción visceral a pensamientos, situaciones y demás que vivimos en el día a día, y estas reacciones están condicionadas por las formas de movernos por el mundo que hemos aprendido (para sobrevivir). Sin embargo, en la cultura en la que vivimos unas y otras tienen diferentes reconocimientos sociales, y por esto, son sostenidas/acogidas/desechadas/integradas de formas (muy) distintas, tanto por nosotras, como por nuestro entorno.

Algunas, como las que están relacionadas con la felicidad están premiadas en este sistema positivista del «tu puedes» (no olvidar el siempre-siempre presente productivismo y cuales son las emociones que desde aquí se enaltecen). Otras en cambio, como las que tienen que ver con la tristeza o el miedo, quedan relegadas a esa «vida privada» que al ser considerada como tal, perpetua la idea de que esas emociones solo las viven unxs cuantas en base por ejemplo a sus hormonas, a cuanto de sensibles sean, etc. ¡Lo personal es político! ¡Por tanto, la tristeza, el miedo y las emociones también lo son!

Hace poco descubrí esta Rueda de las emociones que te comparto a continuación, y me quede fascinada con la cantidad de palabras que ahora tenga para atinar (un poco más) en cómo me siento:

la rueda de las emociones

La tengo en el frigo sostenida por imanes, y así, cuando ando confusa y me siento a la deriva, procuro acercarme y definir cómo me encuentro. Porque en este caso también, los matices, dicen mucho.

 

Diferencias entre controlar y acoger

Nuestro vocabulario se ha ido tornando poco a poco muy empresarial. De alguna forma pudiera parecer que somos mini-corporaciones productivas (también) por las palabras que usamos. Seguramente habrás escuchado esto de “gestionar las emociones”, y aunque gestión es una palabra que puede ayudarnos a comprender que las emociones son mensajeras de qué es lo que estamos sintiendo y con esto, que requieren de atención, no se trata de intentar controlarlas como si de un balance de cuentas se tratara.

Más bien se trata de (re)conocerlas y saber acoger/descifrar/conectar con el mensaje que quieren transmitirnos. Darles espacio, y a ser posible, no caer en juzgarlas(nos). De esta manera es como nos responsabilizaremos de lo que estamos sintiendo y será la forma en la que podremos ser honestas (a la vez que empáticas) para poder transmitirlas si fuera necesario. A esto se le llama Inteligencia emocional.

 

Ciclo menstrual y emociones

Seguro que si llevas registrando un tiempo te has dado cuenta que transitas por diversas emociones en las diferentes fases del ciclo… ¿Cuales son? ¿Las reconoces? ¿Te animas a registrarlas y a ir definiendo los matices utilizando la rueda?

Este post tiene segunda parte, donde te contaré cuales son las emociones por las que transito (habitualmente) durante mi ciclo. ¿Registras tú también y compartimos?

 


[1] https://psicologiaymente.com/neurociencias/modelo-3-cerebros-reptiliano-limbico-neocortex

[2] «… homo economicus, basa sus decisiones en la medida de que afecten en mayor o menor grado a su función de utilidad personal. Y por tanto, se niega que el ser humano considere en sus decisiones el bienestar de los demás y el del propio planeta. Es decir, se niega que las decisiones estén afectadas por factores ambientales y emocionales, como afecto, gratitud, amor, justicia…a menos que esto le convenga al individuo» . Fuente: https://economipedia.com/definiciones/homo-economicus.html

*La ilustración del post es de Agustina Guerrero.

¿Por dónde continúa el camino?

¿Por dónde continúa el camino?

Aunque es septiembre, comienza un nuevo año. Para mí (como para muchas otras, y tal y como te he contado otras veces) el tiempo se mide en cursos, entre otras cosas, porque es con estos (también) como siento la ciclicidad de la Tierra.

Incluso aunque sé que siempre ocurren ‘cosas’ que no puedo controlar, decesito plantarme delante del calendario y ver que onda. Saber más o menos que preveo de cada uno de los frentes de mi Mapa se me antoja una forma interesante de retomar este viaje que comenzó hace ya 3 años (como pasa el tiempo, eh?!).

Parto entonces de la pregunta del título de este post: “¿por dónde continúa este camino?”. Y si me lo permites, vengo a sentipensar por aquí (y contigo) en esto. El camino sigue siendo orgánico, y aunque lo siento como mi propia expresión interior contada “hacia fuera”, es un camino colectivo, que sin mis Compas mas cercanas (tanto física como virtuales) no seria capaz de desarrollar.

Cojo entonces Mi Mapa del tesoro propio (¡buen momento para echarle un vistazo, por cierto!), coloco encima esta brújula que soy yo misma y ¡vamos rumbo a la tercera temporada, marinera!

 

Los pies en la tierra…

(…con Viviendo en Cíclico):

El palpito me dice que continuarán los Menstru-Encuentros, y con estos, el regalo que es la colectivización de los saberes de los Cuerpos y más concretamente los que tiene que ver con el ciclo menstrual. Aunque sobre todo (y dado que es “lo que me atrapa y me arrastra”), mis investigaciones seguirán por lo que la Economía Feminista (EF) me aporta para continuar comprendiendo (y validando) los diferentes estadios emocionales por los que pasamos durante el ciclo menstrual (y en otros momentos vitales). De estas últimas corpo-investigaciones nacen los Encuentros de Economía Feminista, aquí encuentras todas las propuestas-talleres para que nos encontremos e investiguemos juntas.

Continuarán los procesos de acompañamiento (personalizados y experimentales, individuales y colectivos) para caminar hacia unas realidades en las que todos (¡todos!) los ‘trabajos-energías’ (incluido lo financiero) que sostienen un proyecto/empresa comunitaria/cooperativa/colectivo… sean visibilizados y colocados en el lugar que les pertenece y que merecen (sip, más EF). Porque sin dinero no hay proyecto-molón posible, pero sin cuidados, tampoco. Si quieres más información sobre esto, escríbeme y te cuento 🙂 

(…con Ara!Gorputz):

Ara!Gorputz es la asociación a la que pertenezco con la que por medio de investigaciones/talleres/monográficos/prácticas… estamos sobre todo centradas en la ginecología autogestiva (colectiva) con el objetivo de poner los cuerpos en el centro. Si quieres seguirnos, te cuento que este verano hemos abierto página en Facebook  (las publicaciones son en euskera) y como novedad tenemos a punto un tallerako sobre “Drag King” (performar nuestras identidades para integrar “nuevos-otros” códigos de expresión) que nos tiene emocionadas. ¿Te animas a experimentar con nosotras?. Encuentras mas info en nuestra web o si prefieres, puedes escribirnos aquí.

(…en la Vida y más allá de lo laboral):

Además de los frentes laborales-creativos, dejo constancia por aquí de que en mi mapa hay mas frentes a los que les dedico «trabajo-energía», y que son igual de importantes para la reproduccion de la Vida (tanto para mi como para mi entorno afectivo) que los remunerados. Divido estos en los siguientes 3 sub-grupos: Cuidados familiares (prácticos y emocionales), las relaciones y sus procesos y mis autocuidados propios.

No olvidar estos frentes me hace darle sentido al tiempo invertido en conseguir el dinero que necesito para vivir. Porque… ¿Qué sería la vida sin relaciones, afectos y cuidados?.

 

… y la mirada en el cielo

Hay mas cosas-frentes (yesss!), pero no quiero hacer mucho spoiler ;). Aunque si quiero dejarte estos titulares:

  • Durante este curso terminamos un proyecto-criatura en el que Medusa y yo llevamos trabajando 2 años. Tengo infinitas ganas de contarte y de que vea luz. [Ganas in-fi-ni-tas :D]
  • Puede ser también que deje definitivamente mi trabajo Patrix y dedique el total de mi tiempo productivo-laboral a la Economía Social y Transformadora (en enero comencé esta nueva aventura  como coordinadora de OlatuKoop, la red de empresas comunitarias/cooperativas de Euskal Herria) la cual está muy cerca de mis investigaciones y experimentaciones relacionadas con la EF . [¡Estoy contenta con esto!]
  • Seguir pintando con sangre, el grupo de teatro experimental, cervecitas en la plaza y conversaciones cómplices, aventuras que aún no puedo imaginar, ratos de lecturas nutritivas, escribir mis divagaciones, andar en bici… [Deseo que este titular siga siendo]

Me siento afortunada y agradecida por tener el timón cogido con fuerza, y porque los oleajes que me llegan, me van llevando hacia esas playas-lugares con los que sueño y proyecto.

 

¡Tercera temporada a la vista!

Comienzo a darle forma a lo que quiero mostrarte, a lo que quiero pensar junto a ti y al resto de Compas que tengo cerca. Me ocurre que aunque nunca sé por dónde me saldrán los post, sí que es un título-idea la que me guía hacia lo que quiero decir(te).

Aquí abajo encuentras las ideas-títulos para esta tercera temporada: 

  • El duelo (también) es político
  • Emociones y fases
  • Las mujeres y el dinero (Parte 3)
  • Alegato premenstrual
  • Iniciativas económicas de resistencia
  • ¿Qué pasa con el VPH?
  • Ciclo hormonal para dummies
  • Coñoescritos varios 

Como el año pasado, saldrá nuevo post el último viernes de mes. Y te recuerdo, que si no quieres perderte ninguno puedes suscribirte a la web y recibir así una newsletter cada vez que escriba y/o que tenga noticias que contarte.

¿Qué te parecen las propuestas de los artículos? ¿Alguno te interesa especialmente? Si quieres comentarme cualquier cosa sobre estos temas o se te ocurre algún otro del que te gustaría que escribiera, cuentameeee, soy toda ojos!!! 

¡Seguimos, Compa!

Orgullos y cierres

Orgullos y cierres

Este es el último post de la segunda temporada del proyecto. Y teniendo en cuenta el día que es, que mejor tema que agarrarle al orgullo, a los Orgullos de la diferencia.

 

50 años de Stonewall

Comenzaba el verano de 1969 y probablemente las personas que acudían al bar Stonewall Inn (en New York) se habían aburrido de las frecuentes redadas policiales a las que se veían sometidxs. Aquel 28 de junio, y tras otra habitual ‘visita’ autoritaria, se dieron los disturbios que son generalmente reconocidos como el catalizador del movimiento LGTB. Desde hace unos años a estas siglas (Lesbianas, Gays, Trans, Bisexuales) se le han añadido la Q y el + (de Queer y otras identidades no-normativas).

Hoy en día, en muchísimos lugares del mundo se rememoran aquellos hechos a modo de reivindicación-celebración, aunque desde diversos movimientos surgidos estos últimos años se pide que esta fecha no se mercantilice (para atraer turismo, para realizar macro fiestas… Ya sabes, el capitalismo siempre anda al acecho). Este (renovado y tan necesario) movimiento se llama ‘Orgullo Critico‘. 

También aún existen muchos lugares en el mundo en el que la homosexualidad está penada por ley, actualmente son 70 los países que imponen sanciones por ello, desde la cárcel hasta la pena de muerte. Aunque hayan pasado (ya) 50 años de las primeras reivindicaciones, queda mucho por hacer…

*Si te interesa el tema y quieres profundizar en ello, te recomiendo (mucho) la película ‘Pride‘.

 

Orgullo Menstrual

Aún quedan muchos armarios de los que salir, tanto a nivel individual (dándonos cuenta de que ‘estamos dentro’, siendo capaces de reconocer y aceptar las diferencias personales…) como a nivel colectivo (re-creando la cultura necesaria para que toda diversidad tenga el lugar que merece). 

No es mi intención solapar ni acoplar el orgullo LGTBQ+ con el orgullo menstrual (podríamos asignar un día para esto, eh?!), sin embargo, he querido escribir estas líneas para apreciar que ambas realidades son ‘diferencia’, no-normatividad, periferia, y que por tanto, ambas requieren de Orgullo, visibilización y reivindicación.

En mi caso, salir de los armarios (que me protegen y al mismo tiempo me apresan) está siendo toda una aventura (desde hace muchos años). En este último tiempo he visto la potencia de hacerlo para (también) así cambiar la realidad de lo colectivo. Salir de los armarios no solo me libera a mí, sino que da la posibilidad de crear ‘otras realidades (más) diversas’ en mi entorno.

Como siempre te digo, reconocer donde estoy y saber a dónde quiero ir son los puntos clave para desarrollar un plan de acción (en este caso para salir de armarios varios) que sea compasivo conmigo misma (con toneladas de paciencia), en el que cuente con cómplices que me acompañan y sobre todo, en el que hacerme (mas) daño no sea bajo ningún concepto una opción.

¡Si quieres saber cómo reforzar tu(s) Orgullo(s), sigue leyendo!

 

Resumen del curso 2018-2019 (Temporada 2)

Para los días de mar, río, monte… y sol-sombra (que deseo que tenga(mo)s muchos) y para continuar haciendo espacio a la(s) diferencia(s) de forma Orgullosa que tenemos por (re)conquistar, aquí tienes el listado de los artículos que he escrito durante los 9 meses de este curso.

Espero te resulten inspiradores para continuar el viaje hacia Ti, y por favor, si tienes algo que decir, déjanos unas palabras en los comentarios o escríbeme 🙂

 

Vuelvo en septiembre y seguimos creando #CulturaMenstrual y conjuntando-la con la #EconomíaFeminista. 

Mientras, solo dos cosas: Siéntete Orgullosa del camino recorrido y GÓZATE.


*La foto del post es del ayuntamiento de mi ciudad-pueblo, Irún (Gipuzkoa, Euskal Herria). Aquí (aún) cada año intentamos que la bandera arco iris cuelgue del balcón, como en la mayoría de lugares. Todavía no lo hemos conseguido porque según dicen las ‘autoridades’, la balconada está decorada para las fiestas (de San Pedro y San Marcial) y no hay sitio. Así las cosas por aquí, como te decía, queda MUCHO por hacer.

Mutantes, fases y alter egos

Mutantes, fases y alter egos

Si ya llevas un tiempo registrando tu ciclo, es probable que hayas observado patrones y formas de actuar ‘diferentes’. Todas esas que asoman según el vaivén hormonal son TÚ (en diferentes versiones de ti misma.). Es importantes dejar de decirnos: “Esta no soy yo”, te invito a que lo cambies por “¿Qué construcción social es esta que me han instalado?” y quizá preguntarte también: “¿Cuándo fue? ¿Por qué?”.

Voy descubriendo que para poder acoger quien soy y como me siento, juzgarme y mal-tratarme sirven solo para hacerme daño.

Considero que con cada una (de todas las muchas) que eres, puedes descubrir (también en relación, of course) los límites que tienes (que te ayudaran a protegerte y a no sobrepasar tu cuerpo-realidad) y también los dones y talentos que te laten dentro y que tienes oportunidad de (re)descubrir y trabajar para desarrollar.

 

JUGAR A DESCUBRIR(TE)

¿Qué es un alter ego? 

Según Wikipedia: “El álter ego[i]​ (que en latín significa «el otro yo») es un segundo yo, que se cree es distinto de la personalidad normal u original de una persona […]”

… ummmm… el caso es que después de esta definición, me quedo pensando en: ¿Cómo es eso de la personalidad ‘normal’? ¿Tendrá que ver con la construcción normalizadora que hemos recibido? ¿Cómo podemos saber quién somos ‘de verdad’? ¿Cómo saber si la forma de ser que tenemos es esa ‘original’ que se nombra en la definición?

En esta misma fuente (más abajo) indica que en el ámbito del espectáculo “Los alter ego son utilizados por numerosos artistas que hacen uso del escenario o la pantalla tanto para entretener al público, como para explorar nuevas identidades de sí mismos». 

Nuevas identidades… ¡YES! Ha esto quería llegar yo. Considero difícil (sino imposible) de-construir nuestra identidad forjada culturalmente sino tenemos oportunidad de explorar otras formas, y es desde aquí desde donde acuerpo la perspectiva del alter ego (o los alter egos).

 

Inspiración Beyonce

Para mi esta mujer es inspiración, tanto por su letras y canciones como por la construcción de diferentes alter egos que ha realizado en pos de ‘saber quién es’. Hace unos años, cuando su disco I Am Sasha Fierce vio la luz, decía: «Tengo a alguien más que asuma por mi cuando es el momento de trabajar y cuando estoy sobre los escenarios, este alter ego que he creado me protege y dice quién soy realmente. Sasha Fierce es la diversión, el lado más sensual, más agresivo, más abierto y el lado más encantador que sale cuando trabajo y cuando estoy sobre los escenarios»[ii]

En el comienzo de este video se puede ver como juega con estas dos identidades creadas por ella misma, y como lo refleja utilizando la metáfora de ‘las dos caras de la misma moneda’.

Y es que todos los alter ego que pueda construir serán “yo misma”, aunque es probable que con cada unx que me invente, descubra, practique, juegue… aparezcan nuevas formas de ser “esa yo misma” que no conocía, y quien sabe, lo mismo algunas son más cercanas a lo que me late dentro y más útiles para las realidades que quiero construir.

 

MIS FASES Y SUS TOTEMS ALTER-EGOICOS

El ciclo menstrual es una excelente herramienta para descubrir esas ‘partes menos conocidas de una misma’. Volver al Cuerpo significa saber que siento (tanto ahora como en otros momentos de mi vida), y por esto también, va de entrar en contacto con esos sentimientos no-validados, no-visibilizados, esos sentires que por construcción social han sido alejados de nosotras mismas, como si así fuéramos a dejarlos de sentir.

Paso a balbucear algunas de las características que he descubierto en mis fases del ciclo, así como los alter egos que me voy construyendo y los tótem-animal que me acompañan en cada una de ellas:

*Recuerda que aunque hablemos de 4 fases/arquetipos construidos en los 4 momentos hormonales clave del ciclo, la Cultura Menstrual esta por crear, por lo que puedes descubrir-vivenciar ‘nuevas’ fases y arquetipos. ¡Jugar es clave en esto también!

  • Menstru: Sabia Golondrina – Silencio, menstruo – Momento de revisión del Mapa del Tesoro y también de lo acontecido durante el ciclo anterior. ¿Coinciden mis frentes con mis Decesidades vitales? ¿En qué frentes pondré atención durante este ciclo que entra?

 

  • Preovu: Padrina Dragona – ¡Vamos al Mundo! – Momento de accionar, sudar y de echar un ojo (o los dos) a mi situación financiera. Sé que mi energía se asemeja bastante a la construcción ‘normalizada’ de la masculinidad hegemónica, por esto, si hay algún trámite burocrático o bancario que hacer, este es el momento.

 

  • Ovu: Libélula sensual. (Únicamente como declaración de intenciones. Tengo poca idea de cómo es esta fase en mí, por lo que no puedo darte (ni darme) pistas sobre la construcción del alter ego correspondiente, aunque una vez, una libélula me inspiró).

 

  • Premen: Ballena abisal – Vamos hacia la cueva, gracias progesterona por existir – Momento de revisión (y posible gestión) de abismos. Escribir me salva y balbucear el Balleno con quien comprenda este idioma me da pistas claras de por dónde seguir caminando. ¿Cuáles son estos abismos? ¿De dónde han salido?

 

 

EL SISTEMA NO ESTA HECHO PARA CUERPOS MENSTRUANTES-CAMBIANTES

No todas podemos hacer las mismas cosas, tampoco todas tenemos los mismos límites. Todo ello depende en gran parte de nuestra construcción social y también del tiempo/espacio que tengamos para poder ‘ponernos en el centro’.

Por ello, saber cómo actúa cada una de las fases en ti (o como actúas tú en cada una de ellas) podrá darte claves y pistas para descubrir cuáles son tus dones y talentos, y sobre todo (algo que me parece muy importante en la época de las superwomans) saber también cuáles son tus límites. En mi caso no haber sabido de estos últimos me ha llevado a pegarme porrazos muy muy dolorosos… Ahora, después de habérselo escuchado varias veces a Casilda Rodrigañez, sé que es mejor saber de ellos y después, si eso, empujarlos con cariño.

¿Sabes cuáles son tus dones y talentos? ¿Y tus límites?

Quizá esta propuesta de construcción de ‘nuevas identidades’ te resulte frívola, quizá sería más fácil decirte eso de ‘quítate la(s) mascara(s) y no inventes nuevas’. No obstante sabes bien que el sistema no está hecho para cuerpos-realidades cambiantes, y es por esto, por lo que considero eficaz, útil y valido, esto de inventarte personajes para (sobre)vivir. A veces será por necesidad, otras por diversión, bajo mi punto de vista lo importante es que si lo haces, lo hagas de una forma elegida, que sepas que lo estás haciendo y que te cuestiones el ‘para qué’ del asunto (¡como con todo, vaya!). Y sobre todo, que hacerlo, te acompañe a explorar lugares no conocidos por ti misma, límites que no sabías que tenías o dones y talentos que creías fuera de tus capacidades.

¿Nos compartes cómo son tus alter-egos cíclicos?


[i] https://es.wikipedia.org/wiki/%C3%81lter_ego

[ii] https://los40.com/los40/2018/03/07/musica/1520425313_540572.html


*La imagen del post está hecha por mí. Son diferentes dibujos de mis tótems-animales pintados con sangre menstrual. Puedes ver más dibujos-experimento AQUÍ.

Momento cero (0)

Momento cero (0)

Esta idea-concepto sale de una Compa de la Comunidad pedagógica-virtual Soy1Soy4.com. A mi me hizo click (y después, al acuerparlo como concepto-vivencia, también click-clack-boooom!).

La menstruación llega cuando el cuerpo se queda sin estrógenos ni progesterona. Es un momentazo. Yo lo siento como esa pausa entre inhalar y exhalar. Ese instante en el que todo cambia. Y como somos cíclicas, todo empieza otra vez.

Para mí, desde que lo descubrí, es un instante mágico, que si me lo permito (y las circunstancias se me alinean) vivirlo en silencio resulta revelador. Aparece una calma y una compasión que en ningún otro momento siento.

Además, considero que mucho de lo que cíclicamente siento, me da pistas para ‘cómo puedo sentirme’ en otros momentos, que aunque contengan ‘números hormonales’, es decir, acontezca algún baile dentro de mi, puedo acordarme de que ‘sé’ sentirme de esas otras formas.

Aquí tienes este (coño)escrito* que sale de Este Momento. El Momento Vida-Muerte-Vida que en cada ciclo ocurre en mi/nuestros cuerpo(s).

Y como me dijo una vez I., solo es un instante, porque para cuando quieres pensarlo, el ciclar ha vuelto a empezar.

——

 

A veces me ocurre, de que a pesar de tener un texto casi terminado, editado y maquetado, en el último momento me entran infinitas ganas de escribir ‘otro’.

Me cuestiono si será que no me parece lo suficientemente ‘bueno’, me pregunto si le podría dar otra vuelta o si lo que simplemente me apetece es escribir ese ‘otro’ que late con fuerza entre mis entrañas.

Hoy, gana la tercera opción.

Me apetece teclear en este silencioso mediodía de sábado primaveral.

Lo que más admiro de este deseo es que nunca sé que saldrá.

Me intrigo… y me pierdo en es(t)a pausa que hoy me regalo.

 

Menstrúo. Es día 1.

La sangre va saliendo y a pesar de haberme traicionado algunas (cuantas) veces este ciclo, siento cierta compasión conmigo misma, como si todo estuviera ‘bien’.

Me he revelado ciertas cosas y también he puesto algunos límites.

Observo como se mueve mi útero. Son movimientos suaves en un vientre hinchado. No hay dolor. Tampoco energía. Soy ese cero hormonal que me eleva hacia la Tierra.

Respiro hondo y casi siento que el aire sale por la vagina.

Soy canal. De mi misma, de las que son-conmigo y de las que fueron.

Soy latido. Los tambores conjuntados aún me resuenan y me mueven.

Soy sororidad. Con esa capa morada que me ha regalado el encuentro.

Soy recapitulación. Para no perderme en las inercias.

Soy silencio. El que tanto anhelo algunos días de agotador ruido mental.

Soy las teclas, que vibran, que escriben, que me ayudan a ‘decirme’.

 

En breve seré primavera.

Igual que ésta que aflora y enverdece la vista aquí afuera.

Doy las gracias por mi ciclicidad, y no a las Diosas, tampoco de forma mística,

Me las doy a mí, a las que me acompañan, a las que saben escuchar(me),

A las que se dicen conmigo, a las que son silencio y también latido.

Por ahí, (solo ahí) aquí, en este renacer continuo, con la vida cambiante, intensa, cíclica,

Es donde puedo descansar,

Es de ahí, de aquí de donde soy,

A lo que pertenezco.

Aunque solo sea a momentos, incluso aunque solo sea así en este rato cero,

Que me da Tierra,

que hace que mis pies se despeguen del suelo y me permite ser aire que acoge,

Que, con la infusión en la mano sé que voy camino del ancho mar y que soy agua que fluye,

Que juntas, aun (solo) siendo pequeñas chispas vibrantes,

Seremos (y somos) un poderoso fuego cuando nos encontr(a)emos.

 

Un par de intros, una coma, algunas letras,…

Me quedaría a vivir aquí. En este hogar que me dan los párrafos, en esta no-danza que siento dentro,

Escribiendo cosas románticas que hacen que me pierda en ese planeta que me gustaría.

Somos (también) cero. Y es bien.


*El concepto Coñoescrito está creado por Teach E. (Erika Irusta) dentro del curso llamado ‘Coñoescritura’.

** La foto del post es sacada por mi, aunque la sangre es de una Compa.

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