Estoy KO. Empiezo por aquí porque necesito decirlo. Es julio y a las cosas que debía terminar antes del verano, se le han sumado nuevas subvenciones/proyectos que tienen a bien ser resueltas en verano (y que soy incapaz de dejarlas sin adelantar hasta septiembre), y viejos frentes renovados que detonan cuál palomitas bajo un calor 1,6º superior a la media.

[Mientras escribo esto, pienso: “A ver Enara, ¿tú crees que tienes que dar todaaaaaaaaas estas explicaciones? ¡No eres tan interesante!, ¿no sería mejor que hicieras autodefinidos y ya?”. Y me contesto: “Pues no. Me gusta contar lo invisible de mi proceso (en esto de crear-vivir-crear) tanto como hacer autodefinidos”.

Y así el veranito caótico y caluroso este.

Voy.]

C-A-N-S-A-N-C-I-O

¿Sabes todo eso que decimos de no (auto)explotarnos, de la ciclicidad como resistencia anticapitalista y lo demás? Pues me lo estoy comiendo todo con patatas, y con esta ola de calor (la segunda de este 2022), las siento fritas en el cerebro.

Haciendo de la queja abono, viendo que estoy sosteniendo demasiado, llevo de un tiempo a esta parte reflexionando sobre qué hacer con mi tiempo y energía. Otra vez. Una vez más ¡Y espero que no sea la última! Diría que es una reflexión activa, pero que, a ratos, la inercia de la productividad que habita en mí (esa tan espídica de “tú puedes con todo, tiiiiia”), consigue despistarme y hacerme tirar (solo) pa’lante.

F-R-E-N-O

Nosotras decimos que no solo es “para arriba” y “hacia adelante” (este lema capitalista que tenemos metido hasta el tuétano), que el “hacia adentro” y “hacia abajo” son imprescindibles para (bien)vivir, como formas de resistencia incluso, acompañadas de la ciclicidad y todo eso. Y aquí me hallo, frenando, parándome para mirar(me) con detenimiento. En un “hacia adentro y hacia abajo” del que voy rescatando perlas.

M-I-E-D-O

Freno. Stop. Lo que veo me da susto: “Hacer limpieza” es un mantra que lleva zumbándome dentro desde hace unos meses. Decrecer. Aunar. Tomar (Las) decisiones (correctas) y valorar “por donde tirar”. “Quiero tiempo y espacio mental para crear”. A estas alturas sé que no tener espacio, energía ni tiempo (si, las tres son igualmente necesarias) hacen que no entre ni un rayo de luz creativo en mi océano emocional. Sip. Es (desde) ahí desde donde, sin duda, ocurre esto del ‘crear’.

DECRECER

Aún me queda revisión y limpieza general por hacer. Voy a dedicarme a ello (y a hacer muchos autodefinidos, que se me había olvidado lo mucho que me ayudan a estar presente) durante agosto. Y….

Ya tengo claro lo que a este proyecto se refiere. Me he preguntado honestamente qué quiero de este proyecto y la respuesta es clara: “Escribir y pintar”. Por lo que estas son las novedades de ‘Viviendo en ciclico – Ziklikoki Bizitzen’:

  • Encuentros y talleres: Después de más de 6 interesantes años de aquí para allí, recorriendo un montón de sitios (principalmente) de Euskal Herria, después de un montón de talleres, charlas y todo tipo de eventos, cierro el chiringuito de “¿Nos encontramos?”. Sería más correcto decir que me mudo a Ara!Gorputz (Te cuento mas, más abajo en este mismo texto).
  • Páginas de recursos: Se quedan así, de momento. ‘No piden pan’ que decía aquel. No están demasiado actualizadas, pero creo que aún pueden servir, o quien sabe, lo mismo me motivo y les pego una actualización. (¿Me mandas algún Menstru- o Eco-recurso molón?)

 

MUDANZA

No es una mudanza tal cual. Siempre me he sentido dividida entre este proyecto y Ara!Gorputz (esa asociación bonita que tenemos Ione y yo, y que hace unos meses convertimos en cooperativa), ya que nacieron casi al mismo tiempo. Entonces, decidido está: Las propuestas de talleres y formaciones las traspaso a este nuestro proyecto comunitario (hemos configurado la cooperativa para tener la figura de “socia colaboradora”, con el objetivo de poder dar Un Lugar a nuestras amigas, que son desde los comienzos, nuestras mejores consejeras y conejillas de indias. Estoy muy contenta con esto!! :))

Tenemos un montón de cosas chulas para el curso que viene, un montón. Seguimos explorando los caminos de la cultura menstrual (en coles, y espacios feministas) y la economía feminista (con los procesos de las Escuelitas y más cosas to’guapas, jajaja). En septiembre, con el vaciado mental que me van a dar las vacaciones y el reconectarme conmigo de vuelta, te contaré más. De momento, tienes toda la info en nuestra web y en esta página del fisbuk. (Sip, nuestra apuesta es el euskera, nuestra lengua, con la que poco a poco también me estoy animando a escribir; sin complejos digo).

CENTRANDO LA BRÚJULA (con flow)

¡Pues esto! Que respondiéndome a la pregunta del comienzo, de aquí en adelante, este proyecto se centrará en “escribir y pintar”. Me quedo con el blog y la Galería. Para seguir practicando en este arte de teclear (y coñoescribir) y seguir llenándolo todo (incluidas portadas, jejej) de rojo sangre menstrual. Mi objetivo es seguir alimentándolos con el cariño que merecen, que merezco, que merecemos.

Además de estos cambios matéricos, también hay algo más interno que sigo practicando (y en lo que voy aprendiendo a mutar). El flow. El famoso flow estratégico. Se me sigue sin dar demasiado bien. Soy bastante cuadradíta. Y en estos parámetros que me he definido (pintar y escribir), y siendo ambos espacios-tiempos-artes creativos, los tiempos cerrados y la disciplina no-tierna, no me van nada bien. Así que, cuando haya nuevo texto o nuevos dibujos, pasaré a contártelo por la newsletter (puedes suscribirte o des-suscribirte tranquilamente, desde el formulario). Será sin prisa y sin pausa.

Así que, ya sabes, en unas semanas, la web decrecerá. Y yo con ella. Sintiendo todo más ordenadito, más integrado e íntegro, más en ‘una dirección’, la que me vibra dentro. La que realmente me late. La que ha conseguido ubicar lo personal y lo comunitario, y que ambos lugares tengan su espacio.

Cambiar a veces duele (siempre que pienso en esto me vienen las famosas “crecederas” de txiki), sin embargo, aligerar, hacer limpieza, ordenar y aunar, para mí en este momento, son excelentes noticias que me reafirman que voy por buen camino. ¿Qué cuál? ¡Pues imagino que el mío! ¡El cíclico, el que permite el cambio, el que sabe que la contracción no deja que la vida ocurra!

Y en este cierre de una etapa, y aunque no me voy a ninguna parte, me sale agradecer toda la confianza puesta en mí, en el proyecto. Me sale un agradecimiento palpitante a las Compas lindas que me han contactado y con las que he currado, a los viajes por los bellos paisajes de Euskal Herria, por los encuentros y por todo lo que he aprendido en todos estos Menstru-Encuentros.

¡Seguimos! ¡Gora la revolución menstrual y de los cuidados! 🙂


*La imagen de este post es de Leire Ipar (en IG: @leireipar y aquí su web).