«Veo un camino delimitado por una enredadera de pinchos, como los que aparecen en los cuentos de princesas. Verde en distintos tonos, y con diferentes texturas. Esos pinchos que delimitan son conocidos, eran conocidos quizá. Algunos, los hemos trabajado juntas, o en terapia, o escribiendo, o indagando muy hondo en el cuerpo-vivencias de cada une.

Con la pandemia, con esto que llamamos Covid, ha crecido una nueva enredadera más cerca de mí. Por el medio es donde está el camino por el que caminamos la vida, y se ha estrechado considerablemente. En algunos puntos las enredaderas se entrelazan entre ellas. Me pincho constantemente porque no conozco la dimensión de esta nueva planta, ni tampoco como es en los puntos trenzados. Algunos momentos siento que está muy (más) cerca, y las texturas, colores y matices han cambiado sutil o radicalmente. El camino del medio, por donde voy andando, es el espacio disponible para la alegría, el cariño, los vínculos y el amor.

Es importante reconocer con que/donde delimita para poder seguir caminando por un camino que identifico, que (re)conozco», y por supuesto, hacer lo posible para ensanchar toda estrechez impuesta.”

 

Jugando juntas a los abismos (o a reconocer los pinchos de la (nueva) enredadera)

Te contaba en la parte 1 de este post (accedes pinchando AQUÍ) de dónde nacen estos escritos.

Abismos, pinchos, miedos, angustias, fantasmas, mierdecillas-metidas-debajo-de-las-alfombras… los nombremos como los nombremos, no dejan de ser historias que pasan (o que se quedan cual obsesión) por nuestras mentes cansadas, en relación con el entorno (incierto y precario) en donde (sobre)vivimos.

En este segundo listado encuentras más perlas rescatadas de los lodos. Deseo que te sirvan, que os sirvan si tienes a bien compartirlas con quien te escuche y con quien tú quieras escuchar(os), seguro que mejor. Por si no leíste (o no te da la gana) de leer el primero, te recuerdo ponerte cómoda, con tiempo de calidad y una rica infu (o una birra) que acoja lo que puede ser que te mueva el leer este texto.

Sin más miramientos, aquí va la segunda lista:

 

Abismos nuevos (o la nueva enredadera de pinchos):

Miedo a la dimensión de la individualización, como algo que en un momento concreto ha de ser “imprescindible y necesario para el bien común” e incluso, “obligatorio”.

Miedo a las implicaciones (y consecuencias) de los confinamientos. Soledad, aislamiento, perder el “tocar tierra” y “tocar-oler cuerpos”. Núcleo de convivencia como única vinculación no-virtual, dejar de existir como sujetos sociales que usan las calles para las relaciones, como espacio político en donde existir juntes. Sensación de estar perdiendo las plazas y calles como espacios de creación abiertos a debates. Y cuando salga, ¿si contagio a alguien y muere por mi culpa?.

La Enfermedad en mayúsculas como la única existente. Mi querida I (sip, otra de ellas) me dijo que en tierras del otro lado del charco es así como la nombran. Cuando me lo dijo me di cuenta de que yo también lo estaba haciendo. Dando por supuesto, que es la única posible.

Miedo a que al querer escapar, darle la espalda y querer vivir al margen de La enfermedad. Con ello, miedo a estar dándole la espalda también a los cuerpos que la sufren a diario desde que empezó todo esto, no por estar contagiados (únicamente), sino por estar absorbidos por ella, como forma de muerte en vida. Ahora tengo miedo de haber abandonado a les más vulnerables, por salvar no se qué…

Miedo a morir/vivir en soledad (confinada, aislada y en esa individuación “obligatoria”)

Miedo al contagio: vivir con la idea de ser un cuerpo contagiado, en riesgo a serlo…)

Angustia por no saber qué creer. Saturación de información y poco tiempo/capacidad-crítica y conocimiento ubicado (¿dónde lo ubicamos si no hay un pasado con el que contrastar?) para discernir. Sensación de sentirme como una niña pequeña entre conversaciones “de adultos”, y volver a tener que fiarme de mi olfato…

Miedo a no poder bajar la guardia y relajarme, a no poder confiar, a tener que estar constantemente alerta, leyendo entre líneas, buscando tener el control mientras el caos continúa…

Incertidumbre por el futuro: ¿cuántos más virus habrá?, ¿viviremos con más y más miedo?, ¿y el cambio climático?, ¿cuándo llegará el meteorito ese?. Colapso (y encima voy tarde con la alternativa, que ni siquiera tengo clara del todo)

Miedo a ser señalada y estigmatizada. “Bruja!” ¿seré culpable del mal que se me acusa? A ver si va a ser verdad que por «nuestra culpa» hemos perdido la cosecha de este año…

Miedo a que me encasillen en un grupo que no me representa: Desesperanza, sensación de fatiga y frustración humanas, no lo siento solo como algo personal, sino como parte del cuerpo humano «global» al que pertenezco. Ya sé que esto puede sonar un poco raro. Pero es como si sintiese que soy una célula dentro de un cuerpo con cáncer y supiese que en este momento, va ganando el cáncer… Miedo a esa muerte también.

Miedo a mi propia incoherencia, pero también a mi propia intransigencia. ¿Cuáles son los valores que voy a sostener hasta «el final»?

Miedo a perder las referencias o más bien a no encontrarlas: Así como también a no encontrar lugares y personas referentes con quien poder contrastar(me), y poder visibilizar mis propios errores. Es como un miedo a homogeneizar-me con personas que están muy cerca de mi propio pensamiento.

Miedo a estar equivocándome y a no tener a nadie que me ayude a darme cuenta de mis errores sin juzgarme (en relación con el relato-virus).

Miedo a o que implica la globalización/estar en un sistema globalizado: Lo que implica estar en un sistema capitalista que perpetúa la destrucción y la muerte.

Me da miedo, me lleva a suelos no-estables el haber ido perdiendo proyectos colectivos, esperanza organizada, objetivos más allá de la supervivencia, objetivos de masa revolucionaria de cara a medio/largo plazo. Me ahogo pensando que los he abandonado, que no soy capaz de volver, que la gente me desespera, que no aguanto. Y que nadie esta además en condiciones para acoger estos retos para la supervivencia a medio/largo plazo.

Miedo a que no podamos construir una familia amplia y estable donde descansar. Aparte de bailar y luchar.

Incertidumbre por el futuro (no nos sirve el paradigma lineal de generaciones anteriores: Naces-estudias-trabajas (en uno o dos empleos de por vida)-casa-criaturas-ascensos en el iceberg-jubilación-nietxs-muerte. ¿Cuál es ahora nuestro paradigma? ¿Estudios que no sirven para salir de la precariedad? ¿Propiedad privada inalcanzable? ¿Ascensos que ya no perseguimos?

 

*BONUS: Miedo a perderme en el barullo de lo anterior (renovados- parte 1 + nuevos-parte 2).

Este miedo lo escribí al hacer el primer listado que hemos ido rellenando (y ampliando) juntes (como te contaba en la parte 1 de este texto, aquí). Ahora, con el tiempo de la reescritura, la edición y la dimensión de toda esta excursión abisal (2 meses de proceso hasta que este texto vea la luz), veo que hemos hecho un mapa. Un lugar al que volver y en el que poder identificar exactamente cuáles de todos estos pinchos me están pinchando. Aunque el listado es realmente abrumador, en este tiempo también he afianzado las relaciones con quienes me sostienen, he hablado de muchos de los puntos y también he desempolvado mi mochila de espeleóloga para poder auto-contenerme.

 

!!!! Recordatorio importante

Igual que te decía en el primer post pregúntate cómo te sientes ahora. Nos has acompañado a lo profundo y es probable que tú también te hayas pinchado. Muévete, baila, escribe, escríbeme… Pero por favor, no te paralices.

 

Y ahora, ¿qué?

Vendrán nuevos post más “luminosos”. Espero incluso propositivos y llenos de esperanza. Será pronto, te lo prometo. De momento, ¿qué te parece si tú también (a)coges tus miedos y continuamos caminando juntas?

Por mi parte me despido de esta expedición colectiva acogiendo y honrando nuestros/tus movimientos. Estamos Vivas y juntas, estamos desbrozando el camino hacia la Vida que merece la alegría. Gracias de nuevo a les que os animasteis a esta aventura abisal, ha sido la primera y no será la última.

 

Pd: Recuerda que si lo decesitas puedes escribirme pinchando AQUÍ, y si te animas, puedes dejarnos tu sentir en los comentarios de este post para seguir dándoles forma a estos abismos.

Pd2: Te dejo por aquí esta linda canción de El Kanka y El Jose, una cuerda cariñosa que deseo te acompañe en la salida de los abismos 🙂


*La imagen de este post es una foto sacada por Ione. Me parece brutal <3