Lo que tienes a continuación es uno de esos textos que guardo bajo llave. Este lo compartí en la comunidad después de hacer una lectura de mis últimos meses de registro y hoy quiero compartirlo contigo por varias razones.

La primera de todas es que siento que va siendo momento de poner palabras a los sentires de mi propio caminar, que sepas de mis fases al mas puro estilo ‘Enara’, con mi montaña rusa (sí, lo soy), con las palabras que me dicen, de expresarme por aquí como me gusta decir últimamente: ‘con el corazón en una mano y las bragas en la otra’.

En estos meses en los que me lees, quizá en algún momento has podido imaginarme y quizá hayas pensado que por estar aquí diciéndote cosas (o mas bien recordándote algunas de las que han preferido mantenernos alejadas) tenga alguna capacidad diferente. No. La única razón es que me he comprometido conmigo. Y tú me estas acompañando en esto. Mi intención con este proyecto es que tu te comprometas contigo, con tu cuerpo, con tu existir, con la que eres, utilizando la máxima ternura que conozcas, cultivando la ilusión y sin olvidarte de la paciencia que te mereces.

Ayer en una interesante conversación sobre cuidados con las Tremendas(*) unimos varios de los conceptos que me rondan estos últimos días. Entre todas forjamos una formula que me tiene en una nube de emoción, dice así:

(AUTO)CUIDADO = Ilusión + ternura + paciencia + compromiso. 

Ahora, cuando intuya que no (me) estoy cuidando podré revisar cual(es) de estos 4 pilares me flojea.

La segunda de las razones por la que te comparto este texto es para ‘picarte’ a escribir. Y pongo esa palabra porque sí, mi intención es echar leña a tu fuego, hacer uso de este texto que se titula ‘Hogueras’ para que veas lo mágico que es esto. Claro, cada vez que escribo no salen textos así, esta siendo a base de practicar, de sentarme, de teclear, de coger el boli, cuando consigo decirme y que mis palabras me sorprendan.

Mi vuelta a la escritura utilizando como ‘excusa’ el registro del ciclo ha sido de vital importancia para que hoy estés leyendo esto. Después llegó el proceso pedagógico de la Coñoescritura(**) y en estas sigo. Obligando cada día a ‘mente’ a dar un paso atrás para que Cuerpo pueda decirse acompañada de la pregunta de ‘Cuerpo ¿cómo te sientes?’.

Si no pudiera escribir moriría. Por aquí, en la comunidad, en mi diario, en los cientos de textos perdidos en carpetas que naufragan por el disco duro. Escribir me salva, me alivia, me dice, me conecta conmigo, me ayuda a saber qué quiero, me saca pajas de la cabeza, me hace escribir poesía sin yo saberlo, me acompaña a poner palabras a sentires escondidos… En fin, las que estáis cerca sabéis que soy bastante plasta con esto, pero nunca me cansaré de repetirlo: ESCRIBE. Dedícate un rato cada día. 10 minutos, 20. Y ya, no podrás dejar de hacerlo.

Comprométete contigo, de manera simple, con pequeños pasos (que son muy grandes). Y si lo haces, escribe-lo, escribe-te, escribe para saber qué quieres, qué necesitas, cuales son tus heridas y tus anhelos, cuales son tus deseos, tus potencias y debilidades. Deja que tu cuerpo se diga, navega, naufraga si hace falta, escarba hondo, porque estoy segura segura de que hallaras grandes tesoros. Lo sé, porque en realidad, incluso aunque tú no lo sepas, ya eres una joya.

Me callo ya. Te dejo el texto aquí abajo sabiendo que acogerás mis palabras, y que quizá, quien sabe, algún día yo también pueda leerte.


HOGUERAS

Mi vida es una hoguera.

Soy el fuego que todo lo arrasa.

Duele.

Todo arde y nadie ha dictado sobre mí la sentencia de ser bruja.

Quizá lo fui. Quizá lo soy.

Procuro hacer Magia aunque a veces, el único poder posible sea arder entre llamas.

Dejarme caer en ese fuego que seguro, abonará con mis propias cenizas el suelo en donde cada vez mas hondo, entierro mis raíces.

Mientras, guardo semilleros llenos de nueva vida en la trastienda de quien seré.

Algunos ya han cogido tierra y poco a poco asoman unos tiernos brotes entre la tierra que huele a otoño.

Serán grandes plantas, lo sé, haré Magia con ellas y crecerán al son de mis ciclos.

Crecerán con cada latido de mi corazón.

Se enraizaran en cada pequeño movimiento de mi cuerpo.

Y las regaré con las lagrimas que aún me quedan por verter.

Escrito en fase menstrual día 4.


(*) Tremendas: Son las Compas de la Comunidad Soy1Soy4.

(**) Coñoescritura: Proceso pedagógico basado en el body literacy de Erika Irusta.

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